sábado, 2 de marzo de 2013

PRIMEROS EXPERIMENTOS CON KUMQUAT

Bueno, pues como el kumquat que he comprado venía tan cargadito de frutos...le quité unos cuantos para hacer una prueba. Una especie de compota rápida, que se hace en quince minutos y que resultó deliciosa.
He investigado un poco sobre este árbol frutal y creo que con toda seguridad se trata de la variedad nagami, que es una de las más resistentes al frío. Su sabor es muy agradable, se come con la piel y sólo tiene una leve acidez.




Siento no tener una foto de la compota con su líquido...aunque hice tan poca cantidad que cupo en un frasco minúsculo, de esos de alcaparras.
En la foto la veis sobre tostadas.

INGREDIENTES

Algunos kumquats
Azúcar en cristales grandes o cualquier otro, como 3 o 4 cucharadas. No hace falta mucho ya que la fruta no es excesivamente ácida.
Pimienta de Jamaica, o bien canela y clavo, al gusto.

Aquí el arbolito antes de transplantarlo.



Y aquí veis la escasa cantidad de frutos que he usado.




PREPARACIÓN

Cortamos los kumquats a rodajitas, las pepitas irán saliendo solas, pero si queda alguna no pasa nada.



Después los ponemos en un cacito con agua que los cubra y los llevamos a ebullición. Cuando han hervido unos diez minutos a fuego lento, añadimos el azúcar y removemos para que se disuelva. A los cinco minutos ya estará listo. Se forma un jarabe fluido, no carameliza ni mucho menos, pero la idea es que el fruto conserve algo de su frescura, no se trata de hacer una mermelada.

Los he usado también para dar un toque exótico a mi almuerzo, que ha consistido en mijo con carne vegetal y tomates secos.



UN HUERTO EN MI TERRAZA

Quizás el título parezca algo pretencioso...debo reconocer que expresa más un deseo que una realidad. La cosa está, digamos, en estado embrionario...Pero, no es acaso entonces cuando parecen más hermosas? Con toda probabilidad, los tomates y lechugas que ahora me imagino son muy diferentes de los que veré en la realidad. Aunque...no nos pongamos pesimistas, os enseño mi macetohuerto.

Esto es lo que me he traído del mercado hoy... Un kumquat (arbolito que produce esa especie de naranjitas alargadas que se comen con piel y todo), doce lechuguitas variadas, varias aromáticas (tomillos, salvia, melisa, menta, orégano...), pensamientos (que son comestibles, pero que no creo que sea capaz de sacrificar). Los cuarenta litros de sustrato que he comprado también me han venido justos para transplantarlo todo a macetas más grandes, teniendo en cuenta que el kumquat ha requerido una buena cantidad.



He aquí el resultado...Se ven más plantas (romero, albahaca...) porque ya las tenía en maceta pero había sitio para otras nuevas, y alguna que otra maceta sin nada porque ahí he plantado ajos. En realidad he plantado ajos por doquier, y lo recomiendo por lo barato y fácil. Entierras un ajo en cualquier maceta y al cabo de poco tiempo tienes hojas frescas para usar. Sobre todo esos ajos que ya nos han germinado...




Las lechugas no me han cabido todas en macetas nuevas, así que también he repartido algunas en macetas ya existentes. Por cierto, en esta foto se ve una lechuga lollo rosso que transplanté hace más o menos un mes...y que ha crecido bastante. Y también uno de esos ajos que ya echan hojas. La planta digamos principal del macetón es un grosellero.



Aquí vemos de más cerca las plantas aromáticas que he plantado en macetita individual. Son un tomillo, un tomillo limonero y una menta. La menta, ya sabéis, no hay que ponerla con otras plantas porque es una abusona y una acaparadora, parece mentira que una cosa que huele tan bien pueda ser tan egoísta. Las macetas que he elegido son de colores ácidos...por si alguna vez las quiero llevar a la cocina para que adornen un ratito.





En esta maceta tipo ensaladera he puesto los pensamientos (son de tamaño mini, la flor no crece más) y unas pocas lechugas. En el centro he puesto un ajo, y quizás esparza algunas semillas de esos ajos decorativos (y comestibles) que producen unas flores moradas y redondas como globos.




Las lechuguitas más de cerca. Espero que la distancia que he dejado entre medias sea suficiente, al menos para que se hagan de un tamaño decente. Pienso consumirlas no arrancándolas de cuajo, sino retirando algunas hojas exteriores.



Las aromáticas en primer plano...







Y ahora os enseño algunas que ya tenía. Primero un limonero...que vino con dos limoncitos pequeños y verdes que ya han crecido y madurado.





Y una de las tres tomateras que tengo. La cosa es que no tengo ni idea de qué variedad de tomate es...No tuve la precaución de anotarlo, me fié de mi memoria y...Seguro que son tomates tipo cereza...Pero no sé cuáles, los había comprado de diferentes colores y formas. Éste ya tiene algunas flores y está bastante vigoroso, creo que gracias a que me tomo el trabajo de sacarlos fuera sólo cuando hace sol y que el resto del tiempo están dentro, bien detrás del ventanal, bien junto al radiador.






Estas florecitas tan frágiles son de alquejenje o physalis... Sembré las semillas demasiado pronto, hace meses ya, y sin embargo germinó, creció e incluso produjo flores. Luego una de las lluvias torrenciales que hemos tenido me la dejó hecha una pena y pensé que se había malogrado, pero volvió a resurgir.

(No sé por qué, pero la foto del alquejenje sólo quiere colocarse al final de esta entrada...así que ahí está)




Éste es el veterano del huerto, un laurel que crece como quiere y que quizás por eso está tan sanote.




Y eso es todo por ahora. Tengo encargadas algunas semillas de plantas raras o especiales...como tomates de las islas Galápagos o tomates "subárticos" que en principio se pueden cultivar todo el año. Ojalá pueda presentaros algún platito hecho con algo de mi huerto urbano...

jueves, 28 de febrero de 2013

INFUSIÓN CHINA DE FLORES

En China muchos de los nombres botánicos que a nosotros nos suenan a jardín y a ramo de flores...a ellos les suenan a bebida. Hacen infusiones de rosa, jazmín, crisantemo, flor de loto...y muchas más que ahora no me vienen a la cabeza.
Esta infusión que os enseño hoy se llama, según la etiqueta en español adherida como de costumbre al paquete, "té de rosas", aunque no son rosas lo único que contiene. Viene en bolsas herméticamente selladas que contienen varios paquetitos unidosis, cada uno con la cantidad justa de mezcla para hacer, para mi gusto, dos infusiones medianas o una tetera pequeña.
También está incluido, dentro de cada paquetito, azúcar blanco en cristales grandes, que es el que se suele usar para este tipo de infusiones. No es el azúcar ideal para la salud, quizás, pero tiene la ventaja de que, además de ser muy bonito y quedar muy bien en la taza de cristal momentos antes de fundirse, no confiere ningún sabor extraño al té. Hay que reconocer que a veces los azúcares negros o marrones que usamos destrozan los sutiles matices de sabor de algunas infusiones, además de privarnos de sus bellos tonos dorados.
Así queda de bonito el té de rosas




Os muestro el paquete, su interior y la etiqueta.











El contenido de un paquetito, y una rosita solitaria en mi mano






La preparación es como siempre. Ponemos el contenido de un paquetito en una tetera o taza, vertemos agua hirviendo y dejamos reposar de tres a cinco minutos. Al ser tan bonitas estas infusiones florales se suelen servir sin colar, con lo cual permanecen las plantas en la taza todo el tiempo. Por eso, si no gusta el té muy amargo, conviene servir a los dos o tres minutos...Además esto nos permite saborear una infusión suave y una más fuerte en la misma taza, con sólo dejar pasar unos minutos antes de terminárnosla.

Ya habéis visto por la etiqueta lo que contiene. En primer lugar té, que es la base de la infusión...con toda probabilidad té verde. El amaranto, que habrá que investigar si es la flor del amaranto que consumimos muchos vegetarianos (sospecho que no) es lo que en español se llama perpetua, una flor muy adecuada para secar y muy bonita que en inglés se llama algo así como " amaranto globoso " y que se usa mucho en los "tes florecientes" (blooming teas) que todavía no he podido probar. También lleva, creo, regaliz y cáscara de naranja, aunque la etiqueta nos diga "regaliz de naranja, cáscara", y "tabletas de espino", que me atrevo a decir que es una mala traducción de "hawthorn berries"...es decir que en todo caso serían bayas de espino.

Me ha gustado mucho esta infusión...es muy bonita en la taza o copa y de hecho da pena tirar los posos...sobre todo las flores de perpetua...
Quizás me anime a dejarlas secar de nuevo para hacer un pupurrí casero.



martes, 12 de febrero de 2013

sábado, 9 de febrero de 2013

CUCHARILLAS DE CHOCOLATE PARA POSTRES O PARA EL CAFÉ

Una idea original para servir postres o bebidas... es usar cucharillas comestibles. Estas se hacen con chocolate negro y moldes de silicona .


Éstos son los moldes .,.





No tenemos más que fundir el chocolate al baño María o con nuestro método preferido y llenar con cuidado las cavidades .




Una vez sólido separamos las partes de chocolate superfluas




Y desmoldamos




Y eso es todo. Riquísimas para remover el café. Se funden que es un gusto .

martes, 22 de enero de 2013

BOMBONES VEGANOS CON COCO Y FRESA

Facilísimos de hacer, transforman una tableta de chocolate en algo personal.

Simplemente se funde a fuego muy lento o al baño María una tableta de chocolate sin leche. Digan lo que digan en el paquete no
añadáis agua.

Verter una cucharadita escasa de sirope de fresa en cada uno de los moldecitos.Seguid con una punta de cucharada de coco rallado.Completad hasta el borde con chocolate fundido.

Dejadlo solidificar, en la nevera si hay prisa.

Mmmmmmmm.....

lunes, 21 de enero de 2013

PASTEL DE AÑO NUEVO "MÁS VALE TARDE QUE NUNCA"

Este pastel vegano lo hice para recibir el año nuevo...y mirad lo que he tardado en ponerlo en el blog. Pero es que últimamente me he pasado un tiempo sin disponer de ordenador para publicar mis entradas...y tenía que arreglarme con el móvil; de ahí lo caótico de la disposición de las fotos en algunas entradas. Así que, ya que este bizcocho en realidad puede tomarse en cualquier momento del año,  decidí esperar hasta poder hacer un paso a paso como se merece la receta.
La receta, que copié de FatFreeVegan, la tenéis aquí. Se llama originalmente Applesauce Ginger Cake with Maple Glaze..."Pastel de jengibre y compota de Manzana con glaseado de jarabe de arce".




Vamos con mi versión:

INGREDIENTES (una taza equivale a un medidor de 250ml)

2 tazas de harina de trigo integral (yo usé una de integral y otra de blanca de fuerza)
1 taza de azúcar (utilicé media taza de azúcar blanca y media de integral)
2 cucharadas de jengibre confitado
Un puñadito de gotitas de chocolate (aportación mía)
1 cucharada de harina fina de maíz (usé harina de arroz)
2 cucharaditas de bicarbonato sódico
1 y 1!2 cucharadita de jengibre en polvo
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de canela  y 1/8 de cucharadita de clavo en polvo (usé 1 cucharadita de pimienta de Jamaica)
2 tazas y 1/4 de compota de manzana (de la que apenas lleva azúcar)
1 cucharada de zumo de limón
1 cucharadita de extracto de vainilla

Para el glaseado: 1/4 de taza de jarabe de arce, 1 cucharadita de harina de maíz fina (de nuevo usé harina de aarroz) y una pizca de jengibre en polvo;  jengibre confitado adicional. Y, opcionalmente, más gotitas de chocolate sólidas y piñones.

PREPARACIÓN

Se mezclan primero los ingredientes secos, añadiendo después la compota de manzana, el zumo de limón y el extracto de vainilla, mezclando bien pero evitando batir.
Se vierte en un molde previamente engrasado y se hornea a horno medio-alto por unos 45-60 minutos, hasta que pase la prueba del palillo.
Se deja entibiar unos 20 minutos y se desmolda.




Cuando esté frío (esto fue idea mía) lo cortamos como más nos guste según las personas que lo vayan a connsumir



Hacemos el glaseado: en un cacito ponemos el jarabe de arce, la cucharadita de fécula y el jengibre en polvo (poned más de una pizca si os gusta mucho) y llevarlo a ebullición removiendo constantemente.


Recomponemos los trozos de modo que parezca un bizcocho entero (o casi, pues como verá el ojo avezado "ya" le faltan dos trozos) y esperamos a que el glaseado se enfríe un poco (se espesará) para verterlo por encima.


Adornamos con los trocitos de jengibre, gotitas  de chocolate sólidas y piñones...La receta dice "servir inmediatamente" (se supone que por el contraste que da el glaseado  tibio), pero yo lo tuve un día en el frigorífico y resultó soberbio. De ahí los palillos, que puse para evitar que el papel film con que lo envolví se pegara a la cobertura.

Resultó jugosísimo, como todos los pasteles con applesauce.