miércoles, 1 de abril de 2015
PANECILLOS TIPO ROSQUILLETES VALENCIANAS
martes, 31 de diciembre de 2013
PAN DE QUINOA
Yo lo he hecho con panificadora, pero si lo hacéis a la manera tradicional es lo mismo.
INGREDIENTES
300g de harina de trigo integral
100g de harina blanca candeal
100g de harina de quinoa
Una cucharadita de sal
Media cucharadita de azúcar
Dos cucharaditas y media de levadura liofilizada (la de panadero seca)
Dos cucharadas de aceite
Una taza y media de agua

PREPARACIÓN
En mi panificadora, se hace así:
Poner en la cubeta el agua, el aceite, el azúcar y la sal
Encima echar la harina y añadir finalmente la levadura
Conectar el programa de pan normal (siempre funciona, con cualquier pan) o uno específico para panes integrales, densos, etc.
Un pan consistente y contundente, donde la presencia de la harina de quinoa se hace notar. Mejor cortarlo a rebanadas lo más finas posible.

sábado, 15 de junio de 2013
PAN SIN GLUTEN CASERO EN DOS FORMATOS


INGREDIENTES
550g de harina sin gluten panificable, en mi caso la que se vende en Mercadona
150g de harina de trigo sarraceno
5 cucharadas de semillas de sésamo tostado molidas
5 cucharadas de semillas de sésamo tostado sin moler
Cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen
Una cucharadita de sal
9g de sirope de ágave en polvo (o en su estado original, que incluso es mejor)
Dos cucharaditas y media de levadura de panadero desecada
El agua necesaria para formar una masa con cierta consistencia pero que no se pueda amasar, sólo moldear con las manos enharinadas.
(Aproximadamente son unos 400ml)
PREPARACIÓN
Yo he usado la panificadora. En la cubeta he puesto el aceite, la sal, las harinas, las semillas, el sirope y la levadura, y he conectado el programa que sirve para hacer masas...aunque sirve también cualquiera que amase.
He ido añadiendo harina hasta que la masa me ha quedado así:

Como veis está pegajosa y no se puede amasar, aunque no es ya líquida. Dejadla que se amase un ratito, para que se mezclen bien los ingredientes.
Mientras preparamos los utensilios y la superficie de trabajo.
Si sólo vais a hacer panecillos, bastará cubrir la bandeja del horno con papel de hornear.
Si también vais a hacer la hogaza, buscad un molde resistente al horno, que puede ser de pyrex, barro, metal...y engrasadlo con aceite, forrándolo también o no con papel de hornear. Yo, en realidad, he usado la olla de cocción lenta, con la que se puede hacer pan perfectamente.
En cuanto a la encimera, poned sobre ella una considerable cantidad (bueno, sin pasarse...quiero decir más que de costumbre) de harina de trigo sarraceno. Sacad la cubeta de la panificadora e ir cogiendo rápidamente pedazos de masa, con las manos bien enharinadas; rebozadlos un poco de harina y sin apretar amasadlos un poquito, dándoles forma suavemente. Idlos colocando sobre el papel de hornear, algo separados.

Dejadlos reposar tapados durante unos quince minutos, mientras ponéis el resto de la masa groseramente en el molde en que se hará la hogaza, si es que habéis decidido hacerla. Haced con unas tijeras unos cortes en la superficie y espolvoread con más harina (usad la que habrá quedado en la encimera), lo cual también habréis hecho con los panecillos.

Tapad el molde con un paño y luego con una bolsa para crear un microclima propicio; si usáis olla de cocción lenta bastará con dejar la masa dentro de ésta durante una hora o más a temperatura baja.
Encended el horno a 50 grados con calor arriba y abajo e introducid los panecillos, seleccionando una hora con el temporizador. Cuando haya pasado la mitad de este tiempo, subid a 90 grados. Los panecillos van levando dentro del horno:

Pasada esa hora de levado, subid de golpe la temperatura del horno a unos 220grados, con calor arriba y abajo también, y dejad que se hagan sin perderlos del todo de vista. Cuando estén dorados y suenen a hueco al golpear la base (y no se sientan pesados), están listos.

Los dejamos enfriar sobre una rejilla, a los cinco minutos ya los podemos cortar con cuidado si queremos degustarlos superrecientes.

La miga es soberbia, la costra crujiente y el sabor muy interesante; la harina de sarraceno y el sésamo aportan el toque de carácter para que el pan no sea una cosa insípida. Yo me he quedado muy sorprendida; no esperaba un pan tan sabroso.

Y ahora vamos con la hogaza, que al estar hecha en molde queda diferente pero que tampoco está nada mal.
Si la estamos haciendo en la olla eléctrica, más o menos cuando los panecillos estén listos será hora de cambiar la temperatura, usando la alta, para que el pan deje de levar y pase a hornearse. Recordemos que tenemos que poner un paño limpio doblado entre tapa y recipiente para que recoja la humedad que se condensa y el pan no quede gomoso por encima. Más o menos lo tendremos dos horas haciéndose...cuando esté oscuro en los bordes le daremos la vuelta con cuidado para no quemarnos y lo dejaremos como media hora más.
Si lo hacemos en horno, trasladaremos el molde con su tapa (o una improvisada con papel de aluminio, por ejemplo) , al horno todavía caliente y lo tendremos hasta que igualmente se haga, unos 40-50 minutos, sin que sea necesario darle la vuelta.
El resultado es sorprendente, una textura muy rústica que sin embargo no hace que el pan se rompa al cortarlo. Eso sí, debemos esperar a que esté bien frío para hacerlo.



Como todo este pan es mucha cantidad y sólo lo tomo yo, opto por congelarlo en rebanadas. Descongelado en el horno es como mejor queda. En cuanto a los panecillos, no se conservan bien incluso de un día para otro; cosa que, por otro lado, también ocurre con las barras de pan y baguettes convencionales...Pero fresco y crujiente es insuperable.
PAN PLANO (O PRETZELS) SIN GLUTEN
INGREDIENTES
Tres cuartos de taza de harina de garbanzos
Un cuarto de taza de harina de arroz (en la receta original, de yuca)
Una cucharada de semillas de lino dorado
Sal
La receta también pedía polvo de hornear, pero a mí se me olvidó...Y tampoco quedó tan mal.
PREPARACIÓN
La masa se preapara a mano de manera muy sencilla. Primero pulverizamos la linaza en el molinillo y le añadimos dos cucharadas de agua. Lo dejamos reposar unos diez minutos hasta que la mezcla tome una consistencia gelatinosa.
En un bol pequeño ponemos las harinas y la sal y vamos añadiendo agua, necesitaremos como un cuarto de taza, hasta que se forme una masa firme pero suave.
La utilizamos como nos parezca.
Para hacer los panes planos, dividí la masa en trozos iguales y les añadí condimento "Ibérico", en el que domina el pimentón.

Luego los aplané y les añadí bastante aceite de oliva, y luego semillas de sésamo tostadas.


Menos a dos trozos, con los que hice los pretzels

Lo horneé todo a horno medio-alto hasta que estuvo hecho...los panecillos planos necesitaron menos tiempo.


¡Buen provecho si os animáis a probarlos! Aunque yo la próxima vez si usaré polvos de hornear.

miércoles, 3 de abril de 2013
PAN MARROQUÍ DE SARTÉN
He tomado la receta del canal de Assia Othman en YouTube, y he seguido estrictamente la receta en cuanto a ingredientes, lo único que me ha faltado son las semillas de nigella y las de hinojo. Por lo que respecta a la elaboración, como no tengo máquina tipo Kitchen Aid, he utilizado mi panificadora para amasar, aunque variando el orden habitual en que se ponen los ingredientes. Aparte de esto, la cantidad de agua ha tenido que ser mucha menos que la aconsejada en la receta, prácticamente la mitad...pero como el agua se añade gradualmente, no hay ningún problema con eso.
Lo que más me ha sorprendido era que se pudiera hacer un pan en una sartén, en abierto, y en tan poco tiempo. Creía que saldría crudo por dentro, y nada de eso. Hasta caliente se puede comer, no es en modo alguno una masa cruda como yo pensaba.
Vamos, pues, con la receta.
INGREDIENTES para unos doce panecillos de ración
3 tazas de harina
2 cucharadas de semillas de sésamo
10g de levadura seca para pan (de la que viene en sobrecitos y es granulada)
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de azúcar
El agua necesaria para formar una masa (en la receta original dos tazas, en mi experiencia una)
Harina para espolvorear la superficie de trabajo
PREPARACIÓN
Calentamos el agua de manera que quede tibia. Ponemos la levadura en una tacita y le añadimos un poco del agua junto con el azúcar. Removemos hasta formar una mezcla uniforme.
En el recipiente de la mezcladora, o en mi caso en el de la panificadora, ponemos la harina, las semillas y la sal. Añadimos el contenido de la tacita. Conectamos la máquina para que amase y vamos añadiendo progresivamente el agua, hasta que veamos que se forma una masa consistente pero no demasiado dura, que no se peque a las paredes del recipiente.
Dejamos que la máquina amase durante unos 20 minutos; si es panificadora habrá que usar un programa para pan o similar e interrumpirlo. Sacamos la bola de masa y la ponemos sobre nuestra superficie de trabajo enharinada, o, mejor, sobre un paño limpio con poquísima harina.
Vamos formando bolas con las manos sin amasar apenas, muy suavemente, y formamos bolas que ni siquiera hace falta que sean del mismo tamaño, porque no se van a tener que hacer en un horno todas al mismo tiempo.
Las vamos aplanando sobre el palo usando los dedos y volteándolas una vez, las tapamos con otro paño o mejor con dos y las dejamos reposar durante una hora y media aproximadamente.
Antes del reposo:
Y después:
Seguimos. Calentamos una sartén antiadherente sin nada de aceite y empezamos a hacer los panecillos. Depositamos con cuidado uno de ellos si la sartén es pequeña o varios si es grande, y a los 10-15 segundos le damos la vuelta; todavía no se habrá dorado, sobre todo si es la primera tanda cuando la sartén no está demasiado caliente. A partir de ese momento, le vamos dando vueltas hasta que vemos que se endurece un poco pero no demasiado, y se dora de manera no uniforme con el aspecto característico de estos panes. Veremos como la masa va subiendo y se va hinchando antes de dorarse.
Aunque la foto no es buena, más o menos se puede ver en ella la miga. Como se ve, son panes que se pueden rellenar, tipo pita.
Y ya está. Para cenar me he comido dos y el resto los he congelado cuando aún no se habían enfriado del todo.
Podéis ver el video de Assia y escuchar su bella música, y también ver un enlace a otra receta de este pan, con variaciones, en español.
martes, 8 de enero de 2013
PARATHA: PAN INDIO DE SARTÉN
Después de haber visto algunos buenos vídeos en Youtube, aquí tenéis mi versión de este pan plano sin levadura que se puede comer solo o rellenar con lo que se quiera, dulce o salado. Para mí, muy importante consumirlo recién hecho.
La preparación es sencilla. Se escoge la harina o combinación de harinas que guste
(me sale mejor si incluye harina de fuerza, y muchas veces pongo algo de integral), se añade sal y, si se quiere, especias al gusto.
La cantidad de harina y agua no la mido,
voy añadiendo agua hasta que se forma una masa firme, que no sea húmeda en su superficie o de lo contrario se pegará al rodillo.
La masa se aconseja que tropas una media hora... Yo no suelo tener tiempo i/o paciencia, pero es verdad que se maneja mejor así. También puede guardarse en la nevera si sobra, para un desayuno especial. Me refiero a la masa, no a las tortitas y ya hechas.
Para formarla cojo un trocito de masa y lo extiendo con el rodillo enharinado. Si se resiste a extenderse muy fino como debe ser, pongo la lámina de masa sobre un plato algo aceitado y entonces se deja extender muy bien con los dedos.
Importante: hay que tener una sartén o similar muy caliente a al fuego. Yo uso un wok de hierro colado, aunque sería mejor algo con más base plana. Con la sartén antiadherente también me ha ido bien.
Si la sartén esta bien caliente aparecerán
unas preciosas ampollas en la cara A de la torta... Entonces le damos la vuelta y hacemos la cara B.
Y ya está...a comerlas enseguida que se enfrían.
viernes, 28 de octubre de 2011
ROCAS DE SEMILLAS
INGREDIENTES
3 cucharadas de aceite de oliva
2 huevos
2 cucharadas de parmesano rallado
Abundante (no he medido) mezcla de semillas: calabaza, sésamo, girasol y lino.
Harina (mitad integral, mitad blanca) suficiente para conseguir la textura de la masa
1 cucharadita de postre de polvos de hornear
PREPARACIÓN
En un bol batimos los huevos con el aceite de oliva y un poco de sal. Añadimos el queso y la levadura química y seguimos batiendo.
Incorporamos las harinas hasta que obtenemos una masa ya no líquida, pero todavía pegajosa, que no se podría amasar.
Con ayuda de la espátula incorporamos las semillas.
Colocamos a cucharaditas sobre un papel de hornear y hacemos al horno a 180 grados hasta que las rocas hayan subido y estén doradas.






