miércoles, 30 de agosto de 2017

GALLETAS VEGANAS SIN GLUTEN DE MAYTE`S SWEET FACTORY

¡Esta es una receta copiada! Aunque claro, con algunas variantes. La descubrí en el canal de Mayte:






Son unas galletas que llevan básicamente plátano y frutos secos, sin ningún endulzante adicional. La verdad es que me sorprendieron, ya que no esperaba que estuvieran tan ricas. Los ingredientes se pueden variar a nuestro gusto y yo, definitivamente, voy a probar más variaciones.



Si queréis ver cómo quedaron las mías:



lunes, 28 de agosto de 2017

GRANIZADO DE SANDÍA FACILÍSIMO CON SÓLO DOS INGREDIENTES

Este batido helado, o granizado, es ideal para cuando aprieta el calor. En la zona mediterránea todavía nos queda la primera mitad de septiembre (en que el calor aprieta todavía) para disfrutarlo.


Por cierto, la foto ilustra cómo he renovado mi canal de YouTube...Espero que os guste este nuevo diseño.

Pero vamos y con la (sencillísima) receta. Es  tan fácil que os lo explicaré directamente, sin separar por lista de ingredientes e instrucciones.

Simplemente tenéis que tomar la cantidad de sandía que queráis según el número de comensales. En la foto que he puesto, que muestra una copa grande, veis la cantidad que sale con dos rodajas gruesas de una sandía pequeña.

Quitáis la corteza a la sandía y le quitáis las pepitas (semillas) si es que las tiene. La cortáis a cubos grandes y éstos los ponéis en cualquier recipiente que pueda ir al congelador, cerrado o envuelto.
Lo mantenéis en el congelador como 3 ó 4 horas. No mucho más tiempo porque entonces se convertirá todo en un bloque duro, compacto e inmanejable.

Una vez pasado ese tiempo, sacáis la sandía congelada del recipiente y, con las manos, separáis los cubos que tienen tendencia a pegarse los unos a los otros. Quizás cueste un poco, pero no será difícil si no os habéis pasado de tiempo de congelación (y si eso ha ocurrido, quizáis podáis probar dejándolo 10 minutos a temperatura ambiente).

Introducís los cubos de sandía en vuestra trituradora, batidora...sin llenarla demasiado. Añadís endulzante (yo he probado azúcar y sirope de ágave y me gusta más este último) en la cantidad que queráis (yo unas 3 cucharadas) y trituráis.

No se debe triturar en exceso: queremos obtener un granizado con textura y no un líquido frío. Mejor triturar a intervalos cortos. No hace falta una supermáquina, ni mucho menos, eso sí, recordad no congelar en exceso como os he indicado antes.

Y ya está. Adornadlo como queráis (o no lo adornéis, que está igual de bueno) y servido inmediatamente.

Si queréis ver cómo hago este granizado al ritmo de la música, lo tenéis en mi canal.




viernes, 18 de agosto de 2017

PAN SIN GLUTEN CON QUINUA, GARBANZO Y SOJA

Este pan en forma de panecillos, que también podéis hacer en versión hogaza en un molde adecuado, tiene una miga compacta pero suave y un toque ácido que, si os gusta el pan de centeno, os atraerá. No tiene gluten, así que pueden tomarlo los celíacos y los que tienen intolerancia a este elemento.
Para hacerlo he utilizado el horno de turboconvección, pero por supuesto puede hacerse en horno convencional y sin duda también en panificadora.
El psyllium es un ingrediente importante; si podéis no lo omitáis. El preparado panificable que incluye la receta lo lleva ya, pero yo he añadido un poquito más para cuadrar la proporción con las harinas adicionales.



Bueno, vaya foto que he puesto... Es que no hice ninguna foto del pan sin cortar, sólo video...que podéis encontrar en mi canal de YouTube. Al final de la receta os he insertado el video.

INGREDIENTES

1 taza (medida de 250ml) de preparado panificable sin gluten. Yo he utilizado el de Hacendado que lleva mayormente harinas de arroz y maíz.
1/4 de taza de harina de quinua
1/4 de taza de harina de garbanzo
1 cucharadita de psyllium
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de levadura de panadería liofilizada (la seca, no la fresca)
200ml (o algo menos, si no añadís psyllium) de leche de soja (la mía era casera, pero podéis usar cualquiera de las comerciales siempre que no venga endulzada).
Para adornar: semillas (yo utilicé calabaza, girasol y calabaza)

Con estas cantidades salen tres panes pequeños, casi tamaño bocadillo. Si queréis más, doblad las cantidades.

PREPARACIÓN

Es muy fácil y no necesita amasado. En un bol mediano incorporamos las harinas y las cucharaditas de sal, azúcar, psyllium y levadura seca. Mezclamos bien con una espátula. Añadimos gradualmente la leche de soja. Repartimos en los moldes elegidos (yo usé unos de silicona con tapa, pero los metálicos, engrasados y/o forrados, irán perfectos), espolvoreamos las semillas por la superficie apretádolas suavemente para que se fijen y dejamos levar una hora en un lugar cálido (por ejemplo, el horno bien cerrado).
Transcurrido ese tiempo, y sin sacar los moldes del horno, subimos la temperatura y horneamos 50 minutos o hasta que estén dorados y los bordes se separen del molde. La temperatura dependerá del tamaño de los panes y de las características de vuestro horno, y normalmente oscilará entre 160 y 180 grados centígrados.
Si se hace en el horno de turboconvección es conveniente darles 15 minutos adicionales de horneado boca abajo (todavía en los moldes) ya que, digan lo que digan, en este tipo de hornos la "suela" de los panes y pasteles no se hace bien si no recurrimos a este truco.
Y ya está. Os aconsejo que este pan, como todos los que llevan gluten, os lo comáis pronto o bien lo congeléis en porciones.




posted from Bloggeroid

Mi canal de YouTube



sábado, 15 de abril de 2017

GALLETAS DE AVELLANA VEGANAS Y SIN GLUTEN

Inspiradas en una receta de Detoxinista que a su vez se inspira en una anterior, estas galletas han resultado ser deliciosas.Se pueden hacer "chiclosas" o crujientes...yo me he decantado por lo segundo.Las de Detoxinista son de almendra y sin ninguna harina; las mías de avellana y con adición de harina fina de maíz.



INGREDIENTES

1 taza de avellanas crudas molidas
1/4 de taza de jarabe de arce
2 cucharadas de aceite de coco orgánico
1 cucharadita de jengibre seco en polvo
Una punta de cucharita de sal

1 cucharada de azúcar de coco
3 cucharadas de harina fina de maíz

PREPARACIÓN

Mezclamos los 4 primeros ingredientes. El aceite de coco debe estar casi líquido por lo que quizás necesitemos acercarlo al fuego muy brevemente.Se formará una masa pastosa que haremos más sólida añadiendo la harina de maíz...Mejor incorporarla gradualmente por si basta menos o hace falta más.

Con cucharaditas de postre de masa vamos formando bolas y las colocamos en una bandeja preparada (engrasada o forrada). Con un tenedor que iremos mojando en agua las aplanaremos, con lo que nos quedarán con una bonita marca.

Las espolvoreamos con azúcar de coco y las horneamos a 200 grados, vigilándolas. Díez minutos son suficientes si no gustan tan tostadas como las mías. Eso sí, imprescindible dejarlas en la bandeja 10 minutos porque recién sacadas del horno están tan blandas que parecen de espuma.Pasado ese tiempo las colocamos en una rejilla para que se enfríen...aunque templaditas están riquísimas.





Os animo a hacerlas con diferentes tipos de frutos secos y aromas. La textura es insuperable.

sábado, 2 de julio de 2016

LA MEJOR TORTILLA DE PATATAS VEGANA: LA DE GASTROCENICIENTA (MI VERSIÓN EN COCINERA BREADMAN)

Gastrocenicienta, o Gastro Cenicienta, es una creadora de deliciosos platos veganos que tiene su propia página web y su canal de YouTube. Y esta tortilla de patatas vegana es...la mejor que he probado, y ya no quiero hacer otra.
Normalmente esta receta se suele hacer con harina de garbanzo como ingrediente fundamental para sustituir el huevo. Yo así lo hacía, pero no me acabab de convencer, pues al fin y al cabo la harina de garbanzo tiene un sabor bastante fuerte, y lo que queremos es un sabor más bien suave. Pues bien, aquí es donde Gastrocenicienta viene en nuestro auxilio, ya que la mezcla de tres tipos diferentes de harina es lo que lo consigue. Yo hago una pequeña variación en la receta, y es usar pimentón de la Vera dulce, que me encanta, junto con o en lugar de la pimienta negra. Ah, y también hago la tortilla en mi cocinera Breadman en lugar de en sartén...como podéis ver en la foto mi tortilla tiene la forma de la cubeta de esta máquina.

Ah, y también añado un ajo, porque luego me encanta encontrarlo confitadito dentro de la tortilla.

Si queréis ver la versión original en sartén, acudid al canal de YouTube de Gastrocenicienta...Tenéis que ver cómo edita los videos!

INGREDIENTE
Cuatro o cinco patatas medianas
Una cebolla mediana
Aceite en cantidad suficiente para cubrir la base de la cubeta de la Breadman (3-4 cucharadas, y de oliva)
Un diente de ajo grandecito
Una cucharadita de café de pimentón de la Vera dulce
1 cucharadita de postre de cúrcuma
Pimienta recién molida al gusto (yo uso molinillo 5 pimientas)
Una tacita de harina de maíz (de la amarilla)
Una tacita de harina de garbanzo
Una tacita de harina de arroz
Sal al gusto

PREPARACIÓN

Preparamos el sustituto de huevo mezclando las tres harinas, la pimienta, el pimentón, la cúrcuma y sal al gusto. Añadimos agua hasta obtener una consistencia ligeramente más espesa que el huevo batido.. Tapamos y reservamos.

Calentamos el aceite en la cubeta utilizando el programa 2; en este momento ya podemos añadir el diente de ajo, con la piel y aplastado. El tiempo que pongo yo en este programa es 1 hora 40 minutos, pero siempre me sobra.

Mientras tanto vamos preparando los vegetales: pelamos, lavamos y cortamos las patatas. Pelamos y cortamos la cebolla. Esto al gusto de cada uno, yo la patata la corto a cantos irregulares más bien pequeños y la cebolla a lunas finas. Todo lo ponemos en el mismo bol, ya que lo incorporaremos al mismo tiempo a la máquina.

Cuando el ajo ya esté bien dorado (por un lado, o sea que le daremos la vuelta) añadimos la patata y la cebolla, salamos ligeramente y revolvemos. Tapamos y dejamos trabajar a la máquina.

Al cabo de unos 40-50 minutos pinchamos la patata con cuidado y si está más bien blanda añadimos con cuidado a la cubeta el sustituto de huevo. Mezclamos bien removiendo con una espátula flexible (de silicona), tapamos y dejamos hacer. Tardará unos 20-25 minutos.

Para desmoldar, dejamos que se temple dentro de la cubeta y utilizamos, si lo tenemos, el accesorio especial desmoldador que viene con la máquina.

Buen provecho!







BIZCOCHITOS VEGANOS DOS SABORES

Estos pastelitos están hechos con la máquina de Taurus Brownies & Co., pero podéis hacerlos con cualquier otra en forma de cupcakes, magdalenas, etc...o incluso en el horno tradicional con moldecitos individuales o un molde grande. Yo doy los tiempos para mi máquina, pero cualquier variación requerirá adaptarlos según la experiencia de cada uno.

Podéis ver cómo hago esta receta en mi canal de YouTube, al que podéis acceder dando clic a "A mi canal de YouTube" bajo el epígrafe "Qué puedes encontrar aquí" (columna de la derecha en este blog). En YouTube el video se titula "Bizcochitos veganos con Taurus Brownie & Co.".

INGREDIENTES

100ml de aceite de girasol o similar
1 cucharada sopera de vinagre de manzana
125ml (media taza medidora) de leche vegetal a elegir (por ejemplo de espelta)

La cantidad de harina "bizcochona" que nos pidan los ingredientes sólidos para que se forme una masa semilíquida. Recordad que esta harina lleva ya la levadura química incorporada.
10 cucharadas de azúcar blanca

Elementos adicionales a elección para aromatizar y enriquecer. Yo utilizo:
-Media cucharadita de agua de azahar
-Media taza de coco rallado
-Media taza de gotas o gusanitos de chocolate
-Pasitas, frutas confitadas, fruto seco picado...a vuestra elección

PREPARACIÓN

En un recipiente hondo mezclamos el aceite, el vinagre y la bebida vegetal.

Añadimos el azúcar y batimos para mezclar bien. Agregamos el agua de azahar..

Vamos añadiendo harina directamente del paquete hasta que obtengamos la consistencia adecuada. La masa debe ser semilíquida de manera que se puedan tomar de ellas cucharadas que "amenazan" con caerse de la cuchara pero no llegan a hacerlo. En el video lo podéis ver bien.

Incorporamos el coco, el chocolate y las frutas secas y mezclamos bien.

Ponemos la masa en el molde o moldes de nuestra elección, o en nuestra máquina y procedemos como corresponda.
En la Taurus Brownie & Co. tardan entre 8 y 15 minutos; yo los suelo dejar más tiempo porque me gusta que se doren bien.

Y ya está. Si los hacéis para un día especial los podéis recubrir con chocolate para postres fundido, pero así ya están riquísimos.







lunes, 18 de enero de 2016

CROISSANTS VEGANOS...UNA MASA DE HOJALDRE MUY CONSEGUIDA




Croissants, medias lunas, cruasanes...les llamemos como les llamemos son deliciosos. Pero para que sean croissants tienen que tener esa textura hojaldrada y no ser simplemente bollos con forma de media luna. En cocina vegana no conozco método mejor que usar aceite de coco, que se comporta de manera parecida a la mantequilla o manteca. Yo los he hecho en invierno; ignoro si hechos en verano, con el aceite de coco en estado líquido, quedarían igual. Aunque siempre se puede poner el aceite de coco en la nevera para que solidifique.
He de decir que la receta no es mía, es una mezcla de la de Dimensión Vegana, excelente web y canal de YouTube que nadie debe perderse, y otras recetas en línea. Los de Dimensión Vegana utilizan margarina.




Vamos pues con la receta que tenemos trabajo. Es algo laborioso pero os aseguro que tiene su recompensa. Hasta los omnívoros os pedirán estos croissants.


INGREDIENTES

Para la esponja:

-Media taza de agua
-2-3 cucharadas de harina de fuerza
-1 cucharada de azúcar
-Unos 20 gramos de levadura fresca de panadería.

Para la masa

-La esponja anterior ya preparada
-Una taza de leche vegetal al gusto
-Tres cucharadas de aceite de sabor suave; yo usé oliva.
-Agua adicional si se necesita
-2-3 tazas de harina de fuerza
-3 cucharadas de azúcar
-Manteca vegana, receta a continuación

Para la manteca vegana
-Tres partes de aceite de coco
-Dos partes de harina

(como "parte" yo uso una cuchara; es fácil hacer más mezcla si vemos que se nos va acabando.

Para el glaseado (opcional): sirope de agave o equivalente aclarado con un poquito de agua.


PREPARACIÓN

Primero hacemos la esponja, que es una especie de prefermentado con la levadura. Mezclamos media taza  de agua tibia con la levadura fresca desmenuzada y una cucharadita de azúcar. Con las yemas de los dedos ayudamos a la levadura para que se disuelva; luego añadimos las 2-3 cucharadas de harina y mezclamos someramente. Nos quedará una cosa así:



Esta mezcla la tapamos con papel film o cualquier bolsa o tapa y la llevamos a un lugar cálido y sin corrientes de aire. Como a pesar de ser invierno era una mañana preciosa,  yo utilicé mi terraza.



Como veis en la foto, también puse al sol el bote con el aceite de coco, ya que estaba muy duro. También se puede poner al baño maría durante breves momentos, o sobre un radiador encendido. No se tiene que fundir, sólo tenemos que conseguir poder sacarlo con la cuchara con facilidad y que se pueda mezclar con harina y luego extender luego sobre la masa. 

Cuando la esponja esté lista, es decir cuando haya crecido y tenga burbujitas, ya podemos empezar. 


Ahora se trata de añadir más líquido, harina y azúcar básicamente. Esto puede hacerse a mano, pero yo lo hice con la panificadora en el programa de masas. Así que echamos con cuidado el prefermento a la cubeta...



....y vamos preparando los otros ingredientes. Partimos de una mezcla de una taza de leche de avena o cualquiera otra, tres cucharadas de azúcar y tres cucharadas de aceite suave. Aquí no he usado yo aceite de coco, aunque hay quien lo hace. Como la leche de soja la saqué de la nevera, calenté un poco todo primero. Luego lo uní a la esponja incorporando también casi tres tazas de harina. 



Dependiendo de la harina que uséis tendréis que añadir más líquido o no; en tal caso podéis usar agua en lugar de añadir más leche vegetal. En la foto anterior se muestra la masa nada más formada; yo no dejo continuar el programa de masas porque en alguna buena web vegana he leído que la masa no tiene que estar completamente lisa. Así que nada, de nuevo a la terraza una horita o más hasta que obtengamos esta preciosidad:



Ahora viene lo bueno. Vamos a extender la masa con el rodillo sobre la encimera enharinada, bastante fina.



Se supone que tenía que estar extendida en forma rectangular, pero una. tiene sus limitaciones.  A continuación hacemos una mezcla de grasa de coco y harina que será el sustituto de la manteca o mantequilla. La proporción aproximada que usé era tres cucharadas de aceite de coco blandito por dos de harina. La foto es terrible pero supongo que la idea se capta.


Ahora extendemos esta pastita sobre la masa sin dejarnos los bordes.



Enrollamos....



Y si tenemos masa para hacer más rollos, que sin duda con estas cantidades será así, tomamos la precaución de proteger la masa de alguna manera para que no se reseque.



Hacemos más rollos, nos saldrán al menos cuatro, protegemos todos menos uno y con éste empezamos a trabajar la masa para que se convierta en hojaldre. Lo que queremos es que esa grasa que se encuentra en el centro vaya impregnando toda la masa a capas, así que...a doblar. Yo no fui muy ortodoxa, sé que hay unos giros y dobleces específicos pero lo cierto es que lo hice un poco al tuntún. Doblar, dar la vuelta, rotar, doblar, girar....



Luego extendemos la masa y la cortamos. Tenemos que conseguir triángulos con los lados muy largos, para lo cual podemos hacerlo a ojo...


O con plantilla.



Bueno, tampoco es que me salieran muy iguales con esta última técnica. Ahora viene la parte que más me gusta: enrollar los triángulos. La masa ya lleva azúcar, pero si los queréis más dulces podéis espolvorear con azúcar antes de enrollar. 


Ya veis pues cómo se hace. Siempre se empieza a enrollar por el lado corto y al llegar a la punta se deja ésta hacia abajo para que no se despegue. 

Si queréis, podéis pintar los croissants con una mezcla de agua y algún sirope. Hay que dejarlos crecer hasta que estén algo hinchaditos y luego ya se pueden hornear.





Ahí veis una tanda dentro del horno halógeno. La temperatura que no sea exagerada porque lo suyo
no es que se doren demasiado. Ya habéis visto arriba el resultado, permitidme unas fotitos más...


Creo que se aprecia la textura de hojaldre. En casa los hemos comido recientes y al día siguiente y al otro calentados brevemente en el horno, y riquísimos. Los conservamos en latas. Os animo a hacerlos porque quedan muy bien. 

Y un consejito final: si sois novatos con los croissants como yo misma era y sigo siendo, puede que os canséis de tanto extender y amasar. Entonces haced lo que yo hice: en un momento dado, cuando ya tengáis una cantidad de croissants suficiente, utilizad el resto de masa para hacer un megabollo al estilo del pan de Navidad. Podéis hacerlo incluso sin incorporarle la manteca de coco...le añadís si queréis pasas y unas frutas confitadas, le dais forma abombadita y lo dejáis crecer y luego lo horneáis. Os saldrán unas rebanadas preciosas.