lunes, 27 de febrero de 2023

BUDÍN DE GARBANZOS ESTILO FALAFEL

 ¿Por qué estilo falafel? Únicamente por la técnica de preparación, que consiste en remojar los garbanzos durante un período prolongado de tiempo (12-18 horas) y solo cocinarlos cuando el budín está ya montado. 


INGREDIENTES


Fase 1: 

3 tazas de garbanzos ya remojados (lamentablemente no presté atención a la medida en crudo)

3 cucharadas de verduras en conserva estilo jardinera (guisantes, zanahoria, judía verde...)

3 cucharadas de tomate frito con cebolla

3 corazones de alcachofa en  conserva

1 patata mediana hervida cortada a trocitos

1/2 taza de semillas de girasol al natural

3-4 cucharadas de aceite de oliva virgen

1 cucharadita de sal

Unas vueltas de molinillo de pimienta negra

1 cucharadita de caldo vegetal o el condimento de tu elección

1/3 de taza de levadura nutricional

1/2 cucharadita de levadura química para bizcochos

Unas cuantas aceitunas negras en rodajas

Fase 2:

1 cucharadita de psyllium

Dos huevos veganos (ver más abajo)

Harina de maíz en cantidad necesaria.


PREPARACIÓN

En una procesadora de alimentos con suficiente capacidad (yo utilicé una máquina tipo Vitamix) añadimos los ingredientes de la fase 1 y trituramos. No hace falta que quede ultrafino, aunque eso va a gustos. 

Según el tipo de budín que deseemos, podemos no tener que añadir ningún ingrediente más. Por ejemplo, si vamos a cocinarlo y servirlo en cazuelitas de ración que se llevarán a la mesa, no importa si la textura queda bastante blandita. Si deseamos un bloque firme que podamos cortar y repartir fácilmente en platos, podemos añadir los ingredientes de la fase 2, todos o algunos. 

Si no tienes psyllium puedes omitirlo, aunque ayuda a dar consistencia a la preparación. Como huevo vegano puedes utilizar la consabida mezcla de semillas de lino o chía hidratadas, o puedes pasar olímpicamente. Con que vayas añadiendo harina de maíz a cucharadas será suficiente para que la mezcla se vaya haciendo más firme. 

En cuanto al "huevo", yo esta vez he utilizado un "Huevo vegano" de la marca Vemondo que se vende en Lidl, aunque no soy muy dada a usar estas mezclas comerciales. La verdad es que la mayoría de veces ni siquiera necesitamos un sustituto de huevo.  Añadir pan rallado también sería una buena opción.

Una vez hemos mezclado en un bol la preparación de la trituradora con lo que hayamos elegido (si usamos psyllium mezclamos muy, muy bien), lo verteremos en un molde antiadherente engrasado (o usa el molde que quieras preparándolo como requiera) y lo llevaremos al horno precalentado a 210 grados. En unos 30-45 minutos estará listo, aunque eso depende siempre del horno. 

Hay que dejarlo templar para poderlo desmoldar. Si no has usado nada de la "Fase 2" te aconsejo usar moldecitos de ración para no tener que desmoldar, o bien para que el desmoldado (volcado en el plato) se haga más fácil. Aunque tampoco pasa nada si este budín se sirve con el cucharón, un poco "desarmado". 

Yo le pongo salsa de tomate por encima y unas rodajitas de aceituna para decorar y está riquísimo.






    

sábado, 10 de diciembre de 2022

TURRÓN DE CHOCOLATE A MI MANERA, VEGANO Y SIN GLUTEN



   Esto no debía ser un turrón de chocolate...pero el resultado se le parece tanto que lo he llamado así. Al fin y al cabo, ya hacen turrón de mil maneras, ¿Verdad? Ideal para prepararlo con los niños.

INGREDIENTES

3 tazas de cereales  "Cacao y Avellana sin gluten" de Hacendado (en el video de más abajo podéis verlos).

1/2 taza de semillas de girasol crudas y sin sal 

1  taza de pasas sultanas

1/4 de taza de semillas de sésamo

1/4 de taza de proteína de cacahuete (o 1/2 taza de cacahuetes pelados) 

1/4 de taza de coco rallado

1/2 taza de aceite de coco (o aceite de coco + margarina)

Esencia o aromatizante. Yo usé medio vial de aroma de naranja de Dr. Öetker. La naranja combina especialmente bien con el chocolate, así que te lo aconsejo.

2 cucharadas generosas de tahini



PREPARACIÓN

Colocar en la procesadora de alimentos o similar: los cereales, las semillas de girasol y de sésamo, las pasas y triturar hasta obtener un polvo grueso. Si queda alguna semilla de sésamo sin triturar, tanto mejor.Si utilizamos cacahuetes enteros, molerlos también en esta fase. 

Verter en un bol y añadir la proteína de cacahuete (si la usamos) y el coco rallado.

Derretir el aceite de coco (y la margarina, si la usamos; en total es media taza sea solo coco o coco+margarina ) y añadirlo a la mezcla sólida. Si se desea añadir la esencia o aromatizante, mezclarla con la grasa fundida antes de juntarla con  los ingredientes secos.  

Añadir también el tahini.

Mezclar todo muy bien con la espátula y terminar de mezclar (amasando un poco) con las manos (ponte guantes si no quieres terminar con las uñas negras)

Engrasar con margarina o aceite de girasol una lámina de papel de aluminio, formar un cilindro con la masa y envolverlo bien prieto. Llevar a la nevera por 3-4 horas. 

Desenvolver y cortar a rodajas de algo más de un centímetro. 





Alternativamente, forrar una  o varias cajas para turrón con el papel de aluminio engrasado y colocar la masa bien apretada, siguiendo el mismo proceso de refrigeración. Cortar en este caso en forma de barritas: puedes verlas así al principio de este video.





 

jueves, 8 de diciembre de 2022

PAELLA CON PELOTAS VEGANA

 

  

   Mientras hacía esta receta ni grabé video para el canal ni hice fotos del proceso. Ni siquiera fotografié el resultado en la paella (o paellera, si preferís), que quedó bien vistoso. Solo tengo, por ahora, esta mísera foto de la preparación en el plato. No pensaba que quedara tan rico. 

Tengo pendiente hacer un video para el canal...Si lo veis al final de esta entrada, es que ya lo hice. O, si habéis llegado aquí por un enlace de YouTube, pues lo mismo.




Vamos con ello. 

INGREDIENTES

Media taza de lentejas (yo uso las que no hace falta remojar)
Dos patatas medianas, peladas y cortadas a trozos irregulares.
Una taza de soja texturizada ("proteína de soja")
Media taza de semillas de girasol crudas
3 cucharadas de levadura nutricional

Sal, aceite de oliva virgen, condimento o caldo vegetal de vuestra preferencia. 
Orégano
Curry o cúrcuma

Dos escalonias, o una cebolla pequeña, picadas
Uno o dos dientes de ajo partidos
Una zanahoria pelada y cortada a trocitos pequeños
Diez o doce judías verdes redondas finitas
Tres champiñones portobello grandecitos
Una taza de arroz
Salsa de tomate si se desea. 


ELABORACIÓN

 Cocinamos las lentejas y las patatas en agua con sal, un poco de aceite y el condimento que más nos guste (yo usé uno "multiuso" vegetal)

Remojamos la proteína de soja en agua con un poco de caldo vegetal (yo usé uno "sabor carne) durante media hora o más. 

Una vez cocinadas las lentejas escurrimos todo el contenido de la olla y lo trituramos groseramente con una minipimer u otro auxiliar de cocina. No tiene que quedar muy fino.  Luego le añadimos las semillas de girasol trituradas, que también conviene que quede algo gruesecillo el molido. 


Mezclamos la soja  ya colada con la levadura nutricional, sal y orégano. Añadimos si queremos un poco más de saborizante del que le pusimos al remojo. 

Cocinamos esta mezcla a fuego bajo-medio añadiendo bastante agua durante algo más de una hora. 
Colamos reservando el líquido. Si la soja es demasiado gruesa podemos triturarla un poco, pero sin pasarnos. 

Unimos la mezcla de lentejas, patata y semillas de girasol a la mezcla de soja. Añadimos media taza de pan rallado y mezclamos muy bien. Probamos y salamos o condimentamos si hace falta. 
Formamos una especie de albóndigas y las llevamos al frigorífico durante una hora. 

Preparamos el arroz: en una sartén o paella (yo uso una de acero vitrificado) calentamos aceite y freímos el ajo, la cebolla, la zanahoria, las judías verdes y los champiñones portobello a láminas. 
Añadimos una taza de arroz y un poco de curry y removemos un poco. Echamos dos tazas del líquido que habíamos reservado y una  de agua, colocamos las albóndigas en el caldo (no hace falta que cubra) y cocinamos como cualquier paella. La idea es que al apagar el fuego nos quede algo caldosito, aunque después con el reposo se absorberá bastante líquido. 

Tapar la paella y dejar reposar durante unos diez minutos. Yo lo dejo más tiempo, ya que mi paella conserva bastante la temperatura. Este reposo es imprescindible si se ha pegado un poco el arroz, cosa que a mí me encanta porque se forma el preciado "socarraet", que dicen los valencianos. Entonces, el reposo ayuda a que se despegue.

Si os gusta con salsa de tomate como a mí, podéis incorporarla ya al caldo o verterla por encima de las albóndigas, durante la cocción o tras esta. 

martes, 6 de diciembre de 2022

GALLETAS DE AVENA MUY SENCILLAS

   Vamos con una receta tan fácil de preparar que parece mentira el resultado. A veces, menos es más. 

INGREDIENTES

1/4 de taza de aceite

1/4 de taza de agua

1/8 de taza de aceite de oliva virgen, u otro de tu preferencia.

1/2 cucharadita de bicarbonato

1/2 cucharada (o al gusto) de canela en polvo

1 taza de copos de avena (en mi caso, certificados sin gluten)

1/2 taza de mezcla de harinas sin gluten (yo uso mezcla para pan, y perfecto)

PREPARACIÓN

  Simplemente mezclamos en un bol todos los ingredientes menos los dos últimos y después añadimos estos hasta que se forme una masa pegajosa. Les damos forma a las galletas: no intentamos que sean perfecta, la gracia está en su irregularidad. Yo tomo cucharadas y coloco el contenido en montoncitos sobre la bandeja de engrasada o forrada con papel de horno, para luego aplanarlos y compactarlos con las manos humedecidas. 

   Hornear a 180 grados C durante unos 20 minutos, o hasta que se doren ligeramente. Riquísimas. 




   La receta en video:

                       


  


jueves, 1 de diciembre de 2022

BIZCOCHO DE ALMENDRA CON BATIDORA-LICUADORA POTENTE

     Hago este delicioso pastel con la ayuda de mi Amazchef; si tenéis una Vitamix, Thermomix, Blendtec o cualquier batidora  o procesadora de gran potencia podéis utilizarla. La idea es, en lugar de utilizar harinas ya procesadas, moler la mayoría de ingredientes en nuestra máquina. El resultado es un bizcocho jugoso y riquísimo.

   Si quieres ver la receta en video, lo tienes al final de todo. 

INGREDIENTES

1/2 taza de semillas de girasol crudas

1 taza de arroz, blanco o integral

1 taza de almendras crudas con piel

Una pizca de sal

1/2 taza de azúcar moreno

6g de levadura química para bizcochos

1/4 de taza de agua

1/4 de taza de leche de arroz

1/4 de taza de aceite de girasol

1/2 cuchara de vinagre de manzana

1/2 taza de pepitas de chocolate, más un puñadito más para decorar. 

Aproximadamente 3/4 de taza de harina sin gluten (cualquier mezcla universal o para repostería sirve)


ELABORACIÓN

Introducimos los 6 primeros ingredientes en nuestra máquina y molemos perfectamente






En un bol incorporamos el agua, la leche de arroz ,el aceite y el vinagre y mezclamos.

Añadimos los ingredientes anteriormente molidos y mezclamos muy bien.




Agregamos las pepitas de chocolate  y combinamos todo. 


Completamos con la harina sin gluten, que añadiremos gradualmente hasta obtener una consistencia algo más espesa que la masa para bizcocho.



Preparamos nuestro molde, que según sea su material lo engrasaremos y/o forraremos. Yo usé margarina vegetal. 

Vertemos nuestra preparación, alisamos la superficie y espolvoreamos con más pepitas de chocolate.




Horneamos a 200-220 grados de 30 a 50 minutos hasta que esté bien dorado. 





Esperamos a que se enfríe para  desmoldarlo, cortarlo y servirlo con café, té o lo que nos apetezca.  




   La receta en video:




sábado, 13 de febrero de 2021

COCA DE BANANA Y MANZANA

 Después de un largo tiempo dedicada sobre todo a mi canal de YouTube retomo el blog con la intención de no abandonarlo otra vez...Publicaré aquí por escrito las recetas del canal. 

  Hoy le toca el turno a esta tarta o coca, con una masa que lleva tanto plátano (o banana) que queda muy jugosa, casi como un pudding.  Vamos con ella. 


INGREDIENTES

3 bananas pequeñas

El zumo de un limón

1/4 de taza de aceite de oliva virgen extra

1/3 de taza (6 cucharadas) de azúcar moreno o panela

1/4 de taza de leche vegetal de almendra (u otra; también puedes usar agua)

1/4 de cucharadita de esencia de vainilla

1 cucharada generosa de manteca de cacahuete

1 taza + 2 cucharadas de preparado para bizcochos sin gluten (ya contiene levadura)

1-2 manzanas Royal Gala

3 cucharaditas de azúcar adicional

1 cucharadita de mezcla de canela y jengibre


PREPARACIÓN

Partimos las bananas peladas a trozos y las dejamos en un recipiente, previamente rociadas con la mitad del zumo de limón.

En un bol grandecito (o en el vaso de la batidora si vas a usarla) ponemos el aceite, el azúcar, la leche vegetal, la vainilla y la mantequilla de cacahuete. 

Mezclamos con unas varillas hasta que esté homogéneo .Añadimos el plátano y trituramos bien con la batidora de brazo. (Si usamos batidora de vaso nos ahorraremos esto)

Añadimos  la mezcla de harina para bizcochos y mezclamos bien. La cantidad puede variar según la marca de harina que usemos, y también si optamos por una versión con gluten. 

Vertemos la masa en el molde elegido previamente engrasado y/o forrado; yo uso una bandeja de paredes bajas donde la mezcla pueda extenderse bastante.  Extendemos si es necesario con una espátula.

Cortamos la manzana sin pelar a lunas  bien delgaditas y las vamos poniendo sobre la masa de una manera decorativa, preferiblemente superpuestas. Rociamos con el resto del limón y espolvoreamos con las especias.

Horneamos como tengamos costumbre con nuestros bizcochos; yo lo hago a 200 grados unos 40 minutos. 


Mira la receta en mi canal:

https://youtu.be/P96j5HT0Tow





lunes, 23 de julio de 2018

GALLETAS SIN GLUTEN

Estas galletas finísimas y supercrujientes no tienen gluten ni contienen ningún ingrediente de origen animal. Para hacerlas he utilizado la mezcla especial para bizcocho de Hacendado, a la venta en los supermercados de la cadena Mercadona, Hasta ahora esta premezcla me ha dado muy buen resultado en bizcochos y, como demuestran las fotos, ahora también en galletas. Realmente están deliciosas como las que más. 

INGREDIENTES

5 cucharadas de aceite de oliva virgen (sí, no tengáis miedo al sabor fuerte porque éste no se nota en las galletas.Otro falso mito a destruir)

Medio vaso de leche vegetal (yo he utilizado una cucharada de leche de almendra para diluir marca Almendrina, diluida en medio vaso de agua).

Media taza de azúcar moreno (el mío, de la marca Acor)

Una cucharada de pasitas picadas (para que no sean demasiado grandes y rompan la galleta)

Unas gotas de aroma de almendra amarga. Yo uso la marca Dr. Öetker.

Tres cucharadas de coco rallado

Harina sin gluten; partes iguales de la mezcla para Bizcocho de Hacendado y harina de arroz. Se podría utilizar solamente la mezcla de Hacendado, pero como esta viene en paquetes pequeños y además es bastante cara...siempre alargo las recetas con harina de arroz. También de Mercadona, por cierto. 

Opcional: cacao puro sin azúcar. Yo suelo hacer una parte de las galletas sin cacao y otra con. Os enseñaré fotos de ambas. 

Para decorar, si queréis, podéis usar piñones. 

PREPARACIÓN

Es una receta que necesita muy pocos cacharros, ya que todo se va incorporando en un bol. 

Ponemos en el susodicho el aceite, la leche vegetal y el aroma de almendra y mezclamos un poco con la espátula.

Añadimos el azúcar y  mezclamos un poco más. Inmediatamente después el coco rallado y las pasitas. 

Ahora vamos a ir incorporando harina, un poco de cada una de las mencionadas. No os doy la cantidad porque se trata de ir incorporando hasta conseguir la consistencia deseada. 

Así pues, vamos poniendo harina gradualmente, incorporándola totalmente a la mezcla a cada paso, hasta que tengamos uaa consistencia pastosa, es decir, ni líquida ni sólida. Desde luego, mucho más espesa que la masa para bizcocho. Para haceros una idea, cuando la toméis con una cuchara no tiene que gotear ni mucho menos, ni siquiera si le dais la vuelta a la cuchara, pero si intentáis cogerla con los dedos se os quedará pegada. 

Preparamos una bandeja de horno forrándola con papel encerado y vamos despositando cucharaditas de masa bien separadas sobre el papel. Digo cucharaditas, no cucharadas, y digo bien separadas...porque durante el horneado la masa se extenderá mucho, y no queremos que se peguen las unas a las otras. Tened en cuenta que cada galleta finísima que veis en las fotos era al ponerla en el horno un trozo de masa gordito, al que ni siquiera hemos de preocuparnos de dar forma porque la gracia está en que él mismo tomará la que le dé la gana. 

Como veis en las fotos, yo las he adornado con piñones, no solo para decorar sino para darles un sabor característico. También podéis usar almendra picada gruesa, no un fruto seco grande. Para añadirlos, cuando las galletas crudas ya están en la bandeja "espolovoreamos" los piñones sobre ellas y presionamos  delicadamente para que se hundan un poco. Sólo un poco. 

Haced las galletas a 180 grados sin perderlas de vista, ya que al quedarse tan finitas se pueden quemar. Pueden tardar entre 20 y 30 minutos, según el horno, y tienen que quedar bien doraditas también por arriba, así que si es necesario poned calor arriba aunque sea un ratito al final. 

Si queréis hacer las de cacao, reservad una parte de la masa y añadidle una cucharadita o dos de cacao puro. Éstas se espesan un poco más, ya que el cacao actúa un poco como  una harina, pero de todas maneras en el horno se expanden igual que las anteriores. O sea, ambas quedan finitas, finitas, con los bordes algo caramelizados. Una delicia, vamos.

Una cosita: para saber si están hechas no se mira si están duras, porque estas galletas no se endurecen dentro del horno, sino si están doraditas sobre todo por los bordes. Cuando las saquéis, dejadlas tranquilas al menos 10 minutos, veréis como se endurecen rápido. Realmente al salir del horno están blandísimas.












La última foto es de las que llevan cacao. 

Como veis, las galletas quedan como con unas rajas que hacen que parezcan quebradizas, pero son bien consistentes. 

Justo cuando se han endurecido es cuando mejor están, pero podéis cuardarlas en una caja de lata durante un día máximo. Con más tiempo no es que se echen a perder, pero realmente es una lástima no tomarlas en el día. 

Animaos a probadlas y haced vuestras variaciones con distintos aceites, leches vegetales, frutos secos...

lunes, 4 de septiembre de 2017

HAMBURGUESAS DE MIJO; AVENA, QUINOA Y LENTEJAS

Unas hamburguesas veganas, sin gluten y muy nutritivas.

INGREDIENTES

6 cucharadas colmadas de mijo cocinado (ver preparación)
1 taza de lentejas cocinadas (pueden ser sobras de algún guisado)
2 cucharadas de cilantro picado
3 tomates secos rehidratados en agua y triturados previamente
1/4 de taza de copos de avena sin gluten
1/2 cucharada de tamari
1 cucharada colmada de ketchup
1 cucharadita de mostaza dulce
Un chorrito de salsa curry
Sal y pimienta negra al gusto
Unas gotitas de humo líquido
2 ajos machacados
3 cucharadas de harina de quinoa


PREPARACIÓN

Primero tenemos que cocinar el mijo, con dos partes de agua y un poco de sal por cada parte del cereal. La medida puede ser una taza. Lo podemos hacer a la manera convencional, en una olla, o en la olla arrocera. Con una taza nos saldrá más cantidad que las 6 cucharadas necesarias para esta receta, pero podemos aprovechar el sobrante para otras preparaciones. 
Incorporamos el mijo a la procesadora junto con el resto de los ingredientes excepto la harina de quinoa y trituramos a intervalos cortos y a velocidad media. No queremos obtener una pasta, sino una mezcla con textura; por eso precisamente hemos triturado los tomates y los ajos previamente.
Añadimos luego la harina de quinoa y la incorporamos bien con una cuchara o espátula. Formamos las hamburguesas con las manos mojadas para que no se nos pegue la mezcla a las manos y las vamos colocando en una bandeja para hornear previamente engrasada y/o forrada.
Horneamos 20-30 minutos a 180 grados, según horno,.

La receta en video:








miércoles, 30 de agosto de 2017

GALLETAS VEGANAS SIN GLUTEN DE MAYTE`S SWEET FACTORY

¡Esta es una receta copiada! Aunque claro, con algunas variantes. La descubrí en el canal de Mayte:






Son unas galletas que llevan básicamente plátano y frutos secos, sin ningún endulzante adicional. La verdad es que me sorprendieron, ya que no esperaba que estuvieran tan ricas. Los ingredientes se pueden variar a nuestro gusto y yo, definitivamente, voy a probar más variaciones.



Si queréis ver cómo quedaron las mías:



lunes, 28 de agosto de 2017

GRANIZADO DE SANDÍA FACILÍSIMO CON SÓLO DOS INGREDIENTES

Este batido helado, o granizado, es ideal para cuando aprieta el calor. En la zona mediterránea todavía nos queda la primera mitad de septiembre (en que el calor aprieta todavía) para disfrutarlo.


Por cierto, la foto ilustra cómo he renovado mi canal de YouTube...Espero que os guste este nuevo diseño.

Pero vamos y con la (sencillísima) receta. Es  tan fácil que os lo explicaré directamente, sin separar por lista de ingredientes e instrucciones.

Simplemente tenéis que tomar la cantidad de sandía que queráis según el número de comensales. En la foto que he puesto, que muestra una copa grande, veis la cantidad que sale con dos rodajas gruesas de una sandía pequeña.

Quitáis la corteza a la sandía y le quitáis las pepitas (semillas) si es que las tiene. La cortáis a cubos grandes y éstos los ponéis en cualquier recipiente que pueda ir al congelador, cerrado o envuelto.
Lo mantenéis en el congelador como 3 ó 4 horas. No mucho más tiempo porque entonces se convertirá todo en un bloque duro, compacto e inmanejable.

Una vez pasado ese tiempo, sacáis la sandía congelada del recipiente y, con las manos, separáis los cubos que tienen tendencia a pegarse los unos a los otros. Quizás cueste un poco, pero no será difícil si no os habéis pasado de tiempo de congelación (y si eso ha ocurrido, quizáis podáis probar dejándolo 10 minutos a temperatura ambiente).

Introducís los cubos de sandía en vuestra trituradora, batidora...sin llenarla demasiado. Añadís endulzante (yo he probado azúcar y sirope de ágave y me gusta más este último) en la cantidad que queráis (yo unas 3 cucharadas) y trituráis.

No se debe triturar en exceso: queremos obtener un granizado con textura y no un líquido frío. Mejor triturar a intervalos cortos. No hace falta una supermáquina, ni mucho menos, eso sí, recordad no congelar en exceso como os he indicado antes.

Y ya está. Adornadlo como queráis (o no lo adornéis, que está igual de bueno) y servido inmediatamente.

Si queréis ver cómo hago este granizado al ritmo de la música, lo tenéis en mi canal.




viernes, 18 de agosto de 2017

PAN SIN GLUTEN CON QUINUA, GARBANZO Y SOJA

Este pan en forma de panecillos, que también podéis hacer en versión hogaza en un molde adecuado, tiene una miga compacta pero suave y un toque ácido que, si os gusta el pan de centeno, os atraerá. No tiene gluten, así que pueden tomarlo los celíacos y los que tienen intolerancia a este elemento.
Para hacerlo he utilizado el horno de turboconvección, pero por supuesto puede hacerse en horno convencional y sin duda también en panificadora.
El psyllium es un ingrediente importante; si podéis no lo omitáis. El preparado panificable que incluye la receta lo lleva ya, pero yo he añadido un poquito más para cuadrar la proporción con las harinas adicionales.



Bueno, vaya foto que he puesto... Es que no hice ninguna foto del pan sin cortar, sólo video...que podéis encontrar en mi canal de YouTube. Al final de la receta os he insertado el video.

INGREDIENTES

1 taza (medida de 250ml) de preparado panificable sin gluten. Yo he utilizado el de Hacendado que lleva mayormente harinas de arroz y maíz.
1/4 de taza de harina de quinua
1/4 de taza de harina de garbanzo
1 cucharadita de psyllium
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de levadura de panadería liofilizada (la seca, no la fresca)
200ml (o algo menos, si no añadís psyllium) de leche de soja (la mía era casera, pero podéis usar cualquiera de las comerciales siempre que no venga endulzada).
Para adornar: semillas (yo utilicé calabaza, girasol y calabaza)

Con estas cantidades salen tres panes pequeños, casi tamaño bocadillo. Si queréis más, doblad las cantidades.

PREPARACIÓN

Es muy fácil y no necesita amasado. En un bol mediano incorporamos las harinas y las cucharaditas de sal, azúcar, psyllium y levadura seca. Mezclamos bien con una espátula. Añadimos gradualmente la leche de soja. Repartimos en los moldes elegidos (yo usé unos de silicona con tapa, pero los metálicos, engrasados y/o forrados, irán perfectos), espolvoreamos las semillas por la superficie apretádolas suavemente para que se fijen y dejamos levar una hora en un lugar cálido (por ejemplo, el horno bien cerrado).
Transcurrido ese tiempo, y sin sacar los moldes del horno, subimos la temperatura y horneamos 50 minutos o hasta que estén dorados y los bordes se separen del molde. La temperatura dependerá del tamaño de los panes y de las características de vuestro horno, y normalmente oscilará entre 160 y 180 grados centígrados.
Si se hace en el horno de turboconvección es conveniente darles 15 minutos adicionales de horneado boca abajo (todavía en los moldes) ya que, digan lo que digan, en este tipo de hornos la "suela" de los panes y pasteles no se hace bien si no recurrimos a este truco.
Y ya está. Os aconsejo que este pan, como todos los que llevan gluten, os lo comáis pronto o bien lo congeléis en porciones.




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sábado, 15 de abril de 2017

GALLETAS DE AVELLANA VEGANAS Y SIN GLUTEN

Inspiradas en una receta de Detoxinista que a su vez se inspira en una anterior, estas galletas han resultado ser deliciosas.Se pueden hacer "chiclosas" o crujientes...yo me he decantado por lo segundo.Las de Detoxinista son de almendra y sin ninguna harina; las mías de avellana y con adición de harina fina de maíz.



INGREDIENTES

1 taza de avellanas crudas molidas
1/4 de taza de jarabe de arce
2 cucharadas de aceite de coco orgánico
1 cucharadita de jengibre seco en polvo
Una punta de cucharita de sal

1 cucharada de azúcar de coco
3 cucharadas de harina fina de maíz

PREPARACIÓN

Mezclamos los 4 primeros ingredientes. El aceite de coco debe estar casi líquido por lo que quizás necesitemos acercarlo al fuego muy brevemente.Se formará una masa pastosa que haremos más sólida añadiendo la harina de maíz...Mejor incorporarla gradualmente por si basta menos o hace falta más.

Con cucharaditas de postre de masa vamos formando bolas y las colocamos en una bandeja preparada (engrasada o forrada). Con un tenedor que iremos mojando en agua las aplanaremos, con lo que nos quedarán con una bonita marca.

Las espolvoreamos con azúcar de coco y las horneamos a 200 grados, vigilándolas. Díez minutos son suficientes si no gustan tan tostadas como las mías. Eso sí, imprescindible dejarlas en la bandeja 10 minutos porque recién sacadas del horno están tan blandas que parecen de espuma.Pasado ese tiempo las colocamos en una rejilla para que se enfríen...aunque templaditas están riquísimas.





Os animo a hacerlas con diferentes tipos de frutos secos y aromas. La textura es insuperable.

sábado, 2 de julio de 2016

LA MEJOR TORTILLA DE PATATAS VEGANA: LA DE GASTROCENICIENTA (MI VERSIÓN EN COCINERA BREADMAN)

Gastrocenicienta, o Gastro Cenicienta, es una creadora de deliciosos platos veganos que tiene su propia página web y su canal de YouTube. Y esta tortilla de patatas vegana es...la mejor que he probado, y ya no quiero hacer otra.
Normalmente esta receta se suele hacer con harina de garbanzo como ingrediente fundamental para sustituir el huevo. Yo así lo hacía, pero no me acabab de convencer, pues al fin y al cabo la harina de garbanzo tiene un sabor bastante fuerte, y lo que queremos es un sabor más bien suave. Pues bien, aquí es donde Gastrocenicienta viene en nuestro auxilio, ya que la mezcla de tres tipos diferentes de harina es lo que lo consigue. Yo hago una pequeña variación en la receta, y es usar pimentón de la Vera dulce, que me encanta, junto con o en lugar de la pimienta negra. Ah, y también hago la tortilla en mi cocinera Breadman en lugar de en sartén...como podéis ver en la foto mi tortilla tiene la forma de la cubeta de esta máquina.

Ah, y también añado un ajo, porque luego me encanta encontrarlo confitadito dentro de la tortilla.

Si queréis ver la versión original en sartén, acudid al canal de YouTube de Gastrocenicienta...Tenéis que ver cómo edita los videos!

INGREDIENTE
Cuatro o cinco patatas medianas
Una cebolla mediana
Aceite en cantidad suficiente para cubrir la base de la cubeta de la Breadman (3-4 cucharadas, y de oliva)
Un diente de ajo grandecito
Una cucharadita de café de pimentón de la Vera dulce
1 cucharadita de postre de cúrcuma
Pimienta recién molida al gusto (yo uso molinillo 5 pimientas)
Una tacita de harina de maíz (de la amarilla)
Una tacita de harina de garbanzo
Una tacita de harina de arroz
Sal al gusto

PREPARACIÓN

Preparamos el sustituto de huevo mezclando las tres harinas, la pimienta, el pimentón, la cúrcuma y sal al gusto. Añadimos agua hasta obtener una consistencia ligeramente más espesa que el huevo batido.. Tapamos y reservamos.

Calentamos el aceite en la cubeta utilizando el programa 2; en este momento ya podemos añadir el diente de ajo, con la piel y aplastado. El tiempo que pongo yo en este programa es 1 hora 40 minutos, pero siempre me sobra.

Mientras tanto vamos preparando los vegetales: pelamos, lavamos y cortamos las patatas. Pelamos y cortamos la cebolla. Esto al gusto de cada uno, yo la patata la corto a cantos irregulares más bien pequeños y la cebolla a lunas finas. Todo lo ponemos en el mismo bol, ya que lo incorporaremos al mismo tiempo a la máquina.

Cuando el ajo ya esté bien dorado (por un lado, o sea que le daremos la vuelta) añadimos la patata y la cebolla, salamos ligeramente y revolvemos. Tapamos y dejamos trabajar a la máquina.

Al cabo de unos 40-50 minutos pinchamos la patata con cuidado y si está más bien blanda añadimos con cuidado a la cubeta el sustituto de huevo. Mezclamos bien removiendo con una espátula flexible (de silicona), tapamos y dejamos hacer. Tardará unos 20-25 minutos.

Para desmoldar, dejamos que se temple dentro de la cubeta y utilizamos, si lo tenemos, el accesorio especial desmoldador que viene con la máquina.

Buen provecho!







BIZCOCHITOS VEGANOS DOS SABORES

Estos pastelitos están hechos con la máquina de Taurus Brownies & Co., pero podéis hacerlos con cualquier otra en forma de cupcakes, magdalenas, etc...o incluso en el horno tradicional con moldecitos individuales o un molde grande. Yo doy los tiempos para mi máquina, pero cualquier variación requerirá adaptarlos según la experiencia de cada uno.

Podéis ver cómo hago esta receta en mi canal de YouTube, al que podéis acceder dando clic a "A mi canal de YouTube" bajo el epígrafe "Qué puedes encontrar aquí" (columna de la derecha en este blog). En YouTube el video se titula "Bizcochitos veganos con Taurus Brownie & Co.".

INGREDIENTES

100ml de aceite de girasol o similar
1 cucharada sopera de vinagre de manzana
125ml (media taza medidora) de leche vegetal a elegir (por ejemplo de espelta)

La cantidad de harina "bizcochona" que nos pidan los ingredientes sólidos para que se forme una masa semilíquida. Recordad que esta harina lleva ya la levadura química incorporada.
10 cucharadas de azúcar blanca

Elementos adicionales a elección para aromatizar y enriquecer. Yo utilizo:
-Media cucharadita de agua de azahar
-Media taza de coco rallado
-Media taza de gotas o gusanitos de chocolate
-Pasitas, frutas confitadas, fruto seco picado...a vuestra elección

PREPARACIÓN

En un recipiente hondo mezclamos el aceite, el vinagre y la bebida vegetal.

Añadimos el azúcar y batimos para mezclar bien. Agregamos el agua de azahar..

Vamos añadiendo harina directamente del paquete hasta que obtengamos la consistencia adecuada. La masa debe ser semilíquida de manera que se puedan tomar de ellas cucharadas que "amenazan" con caerse de la cuchara pero no llegan a hacerlo. En el video lo podéis ver bien.

Incorporamos el coco, el chocolate y las frutas secas y mezclamos bien.

Ponemos la masa en el molde o moldes de nuestra elección, o en nuestra máquina y procedemos como corresponda.
En la Taurus Brownie & Co. tardan entre 8 y 15 minutos; yo los suelo dejar más tiempo porque me gusta que se doren bien.

Y ya está. Si los hacéis para un día especial los podéis recubrir con chocolate para postres fundido, pero así ya están riquísimos.







lunes, 18 de enero de 2016

CROISSANTS VEGANOS...UNA MASA DE HOJALDRE MUY CONSEGUIDA




Croissants, medias lunas, cruasanes...les llamemos como les llamemos son deliciosos. Pero para que sean croissants tienen que tener esa textura hojaldrada y no ser simplemente bollos con forma de media luna. En cocina vegana no conozco método mejor que usar aceite de coco, que se comporta de manera parecida a la mantequilla o manteca. Yo los he hecho en invierno; ignoro si hechos en verano, con el aceite de coco en estado líquido, quedarían igual. Aunque siempre se puede poner el aceite de coco en la nevera para que solidifique.
He de decir que la receta no es mía, es una mezcla de la de Dimensión Vegana, excelente web y canal de YouTube que nadie debe perderse, y otras recetas en línea. Los de Dimensión Vegana utilizan margarina.




Vamos pues con la receta que tenemos trabajo. Es algo laborioso pero os aseguro que tiene su recompensa. Hasta los omnívoros os pedirán estos croissants.


INGREDIENTES

Para la esponja:

-Media taza de agua
-2-3 cucharadas de harina de fuerza
-1 cucharada de azúcar
-Unos 20 gramos de levadura fresca de panadería.

Para la masa

-La esponja anterior ya preparada
-Una taza de leche vegetal al gusto
-Tres cucharadas de aceite de sabor suave; yo usé oliva.
-Agua adicional si se necesita
-2-3 tazas de harina de fuerza
-3 cucharadas de azúcar
-Manteca vegana, receta a continuación

Para la manteca vegana
-Tres partes de aceite de coco
-Dos partes de harina

(como "parte" yo uso una cuchara; es fácil hacer más mezcla si vemos que se nos va acabando.

Para el glaseado (opcional): sirope de agave o equivalente aclarado con un poquito de agua.


PREPARACIÓN

Primero hacemos la esponja, que es una especie de prefermentado con la levadura. Mezclamos media taza  de agua tibia con la levadura fresca desmenuzada y una cucharadita de azúcar. Con las yemas de los dedos ayudamos a la levadura para que se disuelva; luego añadimos las 2-3 cucharadas de harina y mezclamos someramente. Nos quedará una cosa así:



Esta mezcla la tapamos con papel film o cualquier bolsa o tapa y la llevamos a un lugar cálido y sin corrientes de aire. Como a pesar de ser invierno era una mañana preciosa,  yo utilicé mi terraza.



Como veis en la foto, también puse al sol el bote con el aceite de coco, ya que estaba muy duro. También se puede poner al baño maría durante breves momentos, o sobre un radiador encendido. No se tiene que fundir, sólo tenemos que conseguir poder sacarlo con la cuchara con facilidad y que se pueda mezclar con harina y luego extender luego sobre la masa. 

Cuando la esponja esté lista, es decir cuando haya crecido y tenga burbujitas, ya podemos empezar. 


Ahora se trata de añadir más líquido, harina y azúcar básicamente. Esto puede hacerse a mano, pero yo lo hice con la panificadora en el programa de masas. Así que echamos con cuidado el prefermento a la cubeta...



....y vamos preparando los otros ingredientes. Partimos de una mezcla de una taza de leche de avena o cualquiera otra, tres cucharadas de azúcar y tres cucharadas de aceite suave. Aquí no he usado yo aceite de coco, aunque hay quien lo hace. Como la leche de soja la saqué de la nevera, calenté un poco todo primero. Luego lo uní a la esponja incorporando también casi tres tazas de harina. 



Dependiendo de la harina que uséis tendréis que añadir más líquido o no; en tal caso podéis usar agua en lugar de añadir más leche vegetal. En la foto anterior se muestra la masa nada más formada; yo no dejo continuar el programa de masas porque en alguna buena web vegana he leído que la masa no tiene que estar completamente lisa. Así que nada, de nuevo a la terraza una horita o más hasta que obtengamos esta preciosidad:



Ahora viene lo bueno. Vamos a extender la masa con el rodillo sobre la encimera enharinada, bastante fina.



Se supone que tenía que estar extendida en forma rectangular, pero una. tiene sus limitaciones.  A continuación hacemos una mezcla de grasa de coco y harina que será el sustituto de la manteca o mantequilla. La proporción aproximada que usé era tres cucharadas de aceite de coco blandito por dos de harina. La foto es terrible pero supongo que la idea se capta.


Ahora extendemos esta pastita sobre la masa sin dejarnos los bordes.



Enrollamos....



Y si tenemos masa para hacer más rollos, que sin duda con estas cantidades será así, tomamos la precaución de proteger la masa de alguna manera para que no se reseque.



Hacemos más rollos, nos saldrán al menos cuatro, protegemos todos menos uno y con éste empezamos a trabajar la masa para que se convierta en hojaldre. Lo que queremos es que esa grasa que se encuentra en el centro vaya impregnando toda la masa a capas, así que...a doblar. Yo no fui muy ortodoxa, sé que hay unos giros y dobleces específicos pero lo cierto es que lo hice un poco al tuntún. Doblar, dar la vuelta, rotar, doblar, girar....



Luego extendemos la masa y la cortamos. Tenemos que conseguir triángulos con los lados muy largos, para lo cual podemos hacerlo a ojo...


O con plantilla.



Bueno, tampoco es que me salieran muy iguales con esta última técnica. Ahora viene la parte que más me gusta: enrollar los triángulos. La masa ya lleva azúcar, pero si los queréis más dulces podéis espolvorear con azúcar antes de enrollar. 


Ya veis pues cómo se hace. Siempre se empieza a enrollar por el lado corto y al llegar a la punta se deja ésta hacia abajo para que no se despegue. 

Si queréis, podéis pintar los croissants con una mezcla de agua y algún sirope. Hay que dejarlos crecer hasta que estén algo hinchaditos y luego ya se pueden hornear.





Ahí veis una tanda dentro del horno halógeno. La temperatura que no sea exagerada porque lo suyo
no es que se doren demasiado. Ya habéis visto arriba el resultado, permitidme unas fotitos más...


Creo que se aprecia la textura de hojaldre. En casa los hemos comido recientes y al día siguiente y al otro calentados brevemente en el horno, y riquísimos. Los conservamos en latas. Os animo a hacerlos porque quedan muy bien. 

Y un consejito final: si sois novatos con los croissants como yo misma era y sigo siendo, puede que os canséis de tanto extender y amasar. Entonces haced lo que yo hice: en un momento dado, cuando ya tengáis una cantidad de croissants suficiente, utilizad el resto de masa para hacer un megabollo al estilo del pan de Navidad. Podéis hacerlo incluso sin incorporarle la manteca de coco...le añadís si queréis pasas y unas frutas confitadas, le dais forma abombadita y lo dejáis crecer y luego lo horneáis. Os saldrán unas rebanadas preciosas.