domingo, 16 de agosto de 2015

PASTEL "DE CARNE" VEGANO CON GLASA DE TAHINI Y SALSA BARBACOA

Esta receta se llama originariamente, en inglés, Peanut Butter Vegetarian Meatloaf with Barbecue Glaze y la encontré en la una web dedicada a la mantequilla de cacahuete. Su autora es Margaret Darazs, o Margaret Anne, de Natural Chow. Sin embargo, debo decir que yo he sustituido ese ingrediente por el tahini...así que no sé que pensaría la autora si viera la receta. 

INGREDIENTES

Dos cucharadas de semilla de lino dorado
Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Una cebolla mediana picada
Cuatro dientes de ajo picados
Una taza de champiñones picados o cortaditos
Dos tazas de rúcula...Yo no tenía y usé una variedad de ensaladas orientales, en concreto mizuna y otra que no sé cuál es...cosas de la desorganización de mi huerto urbano.
Dos ramitas de orégano fresco, sólo las hojas y picadas
Dos tazas de lentejas cocidas previamente. Yo usé la variedad llamada caviar o beluga
Una taza de copos de avena
Media taza de harina, en mi caso bizcochona (con levadura incorporada), pero se puede usar la normal
Tres cuartos de taza de salsa barbacoa
Cinco cucharadas de tahini, en lugar de la manteca de cacahuete

En la foto veis todos los ingredientes; en el vaso medidor transparente ya está hecha la mezcla de tahini y salsa barbacoa.



PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 225 grados, aunque la verdad es que yo lo hice en la cocinera Breadman.
Mezclamos las semillas de lino con seis cucharadas de agua caliente; en la foto están ya juntas las dos cosas. Por cierto, cuando haga la receta otra vez pasaré brevemente las semillas por el molinillo antes de remojarlas, porque no me ha gustado la idea de añadirlas enteras al pastel.
Combinamos tres cucharadas de tahini con la salsa barbacoa; esto lo podéis hacer con una batidora pero para mí no vale la pena pringarla...le he dado unas vueltas bien vigorosas con un palito de madera, que también está todavía en la foto, y ya está. 

Ahora en una sartén (yo he usado la olla programable Redmond en función freír) calentamos el aceite e incorporamos los ajos, la cebolla, los champiñones y el orégano.  Lo dejamos hacerse hasta que la cebolla esté blandita. Cuando esto ocurra, añadimos la rúcula o lo verde que usemos, y tapamos para dejar que se poche, basta muy poco tiempo.




Ahora, o antes mientras se hace la cebollla, sacamos nuestro procesador de alimentos y ponemos en él la mayor parte de las lentejas (como una taza y media) y la mitad de los copos de avena, es decir media taza. Hay que mezclar hasta que todo se combine bien...como a mí me faltaba líquido he añadido las dos cucharadas de tahini que debieran ponerse en el siguiente paso. 



La mezcla obtenida, que no hace falta que sea muy fina, la pondremos en un bol grande con la mayor parte de mezcla de salsa barbacoa y tahini,  los vegetales que hemos hecho en la sartén, la media taza de copos de avena que quedaba, las lentejas que también quedaban y la mezcla de agua y lino. Aquí ha sido cuando he pensado que no me gustaba incorporar el lino sin triturar...así que lo he pasado por el procesador de alimentos también. Ya sabéis que las semillas de lino enteras no se asimilan, sólo sirven para estimular el tránsito intestinal. 
Aquí veis todos los ingredientes en el bol antes de mezclarlos:


Una vez bien combinado todo, ya lo tenemos preparado para ponerlo en nuestro molde. 





Como os decía, yo he usado mi panificadora-cocinera, pero la receta original pide horno. Tenemos que aceitar y/o forrar nuestro molde como de costumbre, depositar en él la mezcla, nivelarla y cubrirla con la parte que hemos reservado de la mezcla de salsa y  tahini. Yo además he espolvoreado con semillas varias, principalmente de calabaza. Y así es como ha quedado:




La panificadora-cocinera no permite gratinar, pero si vosotros lo hacéis al horno os aconsejo darle un golpe de grill al final...No desde el principio, ya que no conviene que la glasa se seque en exceso. 
El pastel queda muy rico...es el típico meatloaf vegano con una textura rotunda. Además, es completísimo nutricionalmente, ya que lleva cereales varios, legumbres, semillas, vegetales...Acompañado con una buena ensalada es la comida completa. Además se pueden variar los ingredientes, por ejemplo usando otras legumbres.

Aquí os dejo una tajada y espero que os animéis a probarlo:











martes, 4 de agosto de 2015

CRÊPES VEGANAS

Estas finas tortitas de harina conocidas en todos los países por diversos nombres se pueden veganizar sin problemas. Esta versión la he encontrado en  allrecipes.com  y su autor o autora es NICDELIS.

  INGREDIENTES para unas 6

Una taza grande de harina
Dos cucharaditas de polvos de hornear
Media cucharadita de sal fina
Dos cucharadas de azúcar
Una taza grande de agua
Una cucharada de aceite de girasol u otro suave

PREPARACIÓN

En un bol grande tamizamos junto todo lo sólido.
En un bol mediano batimos aceite y agua.
Incorporamos lo líquido a lo sólido y
mezclamos con cuchara sólo lo imprescindible para que no se vean partículas secas. Debe quedar algo grumoso.
En una sartén bien caliente y algo aceitada vamos haciendo las crepes hasta que se nos termine la masa...
y ya las tenemos listas para
rellenar.

viernes, 31 de julio de 2015

ENDIBIAS RELLENAS CON SALSA DE YOGUR DE SOJA

Unas endibias muy ricas como variación respecto a la ensalada común. Es tan sencillo y versátil que voy directo a  la preparación, sin enumerar ingredientes ni dar cantidades.


PREPARACIÓN

Primero preparamos una salsa mezclando yogur natural de soja con levadura nutricional y pimienta negra molida.





Lavamos las endibias y seleccionamos las mejores hojas, en las cuales colocaremos naranja pelada y troceada. También la podéis poner a gajos. 


En el mortero picamos nueces y las añadimos.



Ahora  oompletamos con la salsa...


Y regamos con aceite de oliva virgen.


l

Y listo..a disfrutarlo bien fresquito.



domingo, 28 de junio de 2015

TORTITAS DE QUINOA EN CROCKPOT Y SARTÉN

Estas tortitas son,  que diría un angloparlante, del tipo lazy. Muchas recetas para la olla de cocción lenta o slow cooker lo son: te limitas a trocear  los ingredientes si procede, conectas y te olvidas hasta después de un par de horas como minimo, cuando el agradable aroma que envuelve tu cocina revive tu memoria.
La quinoa con vegetales resultante se podría tomar tal cual, pero yo la he usado para formar unas tortitas que he terminado de hacer en sartén.


Quedan muy suaves y blanditas,como la quinoa misma.

INGREDIENTES

Una taza de quinua previamente lavada
Dos tazas de caldo vegetal
Un tomate grande maduro
Un pimiento verde mediano
Una cebolla pequeña
Un "huevo" vegetal hecho con NoEgg, aunque se puede hacer mezclando harina de arroz y agua
Una cucharada de levadura nutricional
Sal y pimienta recién molida

PREPARACIÓN

Picamos en la procesadora el pimiento y la cebolla, bastante fino  aunque no totalmente triturado.
Después procesamos el tomate, esta vez bastante, que quede como una salsa
Ponemos la quinoa, los vegetales,el caldo y sal en el  crock pot y seleccionamos temperatura alta. Según la potencia de la olla tarda de dos a tres horas.
Aunque también se puede hacer a la manera convencional, el slow cooker deja la quinoa un poco menos suelta, con una textura ideal para formar croquetas o similar.
Dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego, si no vamos a preparar el plato inmediatamente, en la 
nevera.
Para prepararlo, hacemos el huevo vegano, lo enriquecemos con la levadura nutricional y lo  incorporamos a la quinoa. Rectificamos de sal y añadimos pimienta. 
Formamos las croquetas o tortitas y las hacemos en una sartén con algo de aceite.
Servimos con  un acompañamiento a nuestro gusto.







viernes, 26 de junio de 2015

PUDIN SUAVE DE OKARA DE SOJA Y VEGETALES

Esta especie de budín salado, casi suflé, es la típica  receta de aprovechamiento que se puede variar según gustos o disponibilidad de ingredientes. Su principal y más llamativo ingrediente es la okara, que es el resto  sólido que queda después de hacer leche de soja. Pero, como siempre digo, si no disponéis de este ingrediente podéis probar a utilizar tofu blando.

INGREDIENTES

Unas diez puntas de espárragos frescos delgaditos
Unas diez judías verdes, bien tiernas y también delgaditas
Un decilitro de salsa de tomate más un decilitro de agua
Especias al gusto
Sal
Aceite de oliva si queréis sofreír convencionalmente
Una taza y media de okara de soja o tofu blando
Unos seis corazones de alcachofa en conserva
Una cucharada colmada de shitaké en polvo (se vende en botes metálicos y es muy práctico para dar sabor, alternativamente podéis utilizar shitaké natural en el sofrito
Dos cucharadas de levadura nutricional
Media taza de harina
Ajo y perejil picado

PREPARACIÓN

Sofreímos los espárragos, judías y los hongos si los usamos. Se puede hacer en aceite, unas dos cucharadas, o con el sistema "dietético" que yo usé: añadiendo la mezcla de salsa de tomate y el agua a la sartén y dejando que se haga lentamente hasta que la mayoría del líquido se haya consumido. Si lo hacéis con aceite, añadid hacia el final la salsa (porque ya está cocinada) y, en su caso, el shitaké en polvo. Añadid sal y especias o simplemente pimienta negra al gusto. 

En un procesador de alimentos incorporad las alcachofas tal como salen del bote, el sofrito, la okara y la levadura nutricional. Añadid también la harina hasta que  todo quede bien integrado. Probad y decidid si añadís más especias o sal.

Poned todo en un molde para horno engrasado y adornad con bastante perejil picado y ajo picado a discreción. Regad con un poco de aceite de oliva.

Finalmente horneamos a temperatura media hasta que esté hecho. Esperamos a que se dore por encima  y se separe de las paredes del molde. 


Servimos con una ensalada a nuestro gusto; en la foto con ketchup y mayonesa vegana, alcachofas en conserva y maiz.

miércoles, 1 de abril de 2015

PANECILLOS TIPO ROSQUILLETES VALENCIANAS

Estos panecillos planos y crujientes se pueden consumir solos o para acompañar...El secreto de su sabor está en que una parte de la harina es recién molida (usé mi molino casero de piedra), pero se podría utilizar una mezcla de harinas orgánicas de calidad.


En la foto veis también otros panes hechos con la misma masa, baguette y barra trenzada.

INGREDIENTES

Tres vasos de harina, dos y medio de ellos de harina blanca de fuerza especial para pan y medio de mezcla de harinas, en mi caso cebada, trigo y trigo sarraceno. Os aconsejo sobre todo esta última si queréis un pan o unas rosquilletes con mucho carácter.

Un vaso de agua tibia

Tres cucharadas de aceite de oliva virgen

Una cucharadita de sal

Media cucharadita de azúcar

Dos cucharaditas y media de levadura seca de panadero

PREPARACIÓN

Con panificadora, vertemos el agua con el aceite y la sal en la cubeta, luego incorporamos la harina, el 
azúcar y la levadura y conectamos un programa de masa, pizza o similar.

Cuando termine el programa, si éste no desinfla la masa con la pala lo hacemos nosotros amasando la bola brevemente.

Damos forma al pan aplanando pequeñas bolas con el rodillo de manera que queden alargadas. Decoramos con semillas de calabaza, no espolvoreando sino incrustándolas casa una en la masa para que no se desprendan durante el horneado.



Los dejamos crecer hasta que aumenten.


Hacemos también otras modalidades de pan si lo deseamos.



Los horneamos a fuego bien fuerte, hasta que tengan una buena suela que suene a hueco y estén bien dorados por arriba.



Riquísimo recién hecho, pero también se puede congelar.





martes, 31 de marzo de 2015

PESTO VEGANO DE SEMILLAS DE GIRASOL Y ACELGAS CON PASTA FRESCA SIN HUEVO

Bueno, la verdad es que de pesto esto tiene bien poco, pues no lleva ni piñones ni albahaca, y por supuesto al ser vegano tampoco queso, pero así es como suelen denominarse estas salsas o untables alternativos. Yo, para ésta, me he inspirado en las múltiples versiones que aparecen en la web, que en lugar de acelgas suelen usar espinacas.No me ha quedado muy verde porque he usado más semillas que verdura, pero desde luego de sabor está riquísimo.

Como podéis ver en la foto, lo he utillizado para acompañar una pasta fresca de la cual también os doy la receta, ya que es sencillísima y la que me ha salido mejor. Vamos pues, manos a la obra.

-Para la pasta fresca- Salen dos raciones

Una taza de sémola de trigo duro (es decir, la sémola de trigo de toda la vida que se compra en paquetes pequeños para hacer papillas. Eso sí, aseguraos de que no sea de molienda gruesa. Ya os digo, la de toda la vida.)

Agua a conveniencia, entre tibia y caliente

Una cucharadita de caldo vegetal en polvo bajo en sal


Media cucharadita de sal, o algo menos

Opcional (pero da un sabor estupendo y un color precioso): media cucharadita de pimentón de la Vera
dulce ahumado (el picante podría ser una opción a explorar)

PREPARACIÓN

Se pone en un bol mediano-grande  la harina y se mezcla con la sal y, si lo usamos, el pimentón. Éste último integradlo bien; si se forma alguna bolita deshacedla con los dedos.
Se va incorporando agua con cuidado para no pasarse (sobre todo si ya no tenéis más sémola, como me ocurrió a mí) hasta tener una masa bien firme y apenas húmeda. De todas maneras, si nos pasamos un poco lo compensaremos añadiendo más harina común al amasar.

Si se hace totalmente a mano, hay que amasar unos quince minutos hasta que la bola esté bien lisa. Yo, a partir de este punto, le pasé a la panificadora, programa amasado, la tarea; supongo que puede hacerse con cualquier amasador mecánico tipo KitchenAid o varillas amasadoras. La cuestión es dejar  la masa bien lisa y elástica.

Una vez realizado el amasado hay que dejarla reposar algo de tiempo, como unos 20 minutos. Os aconsejo que los dediquéis a hacer vuestra salsa. 

Después ya podemos formar la pasta como más nos guste. Para compensar mi pereza anterior, decidí no utilizar mi máquina para hacer pasta y lo hice todo a mano. Fui haciendo bolitas de la masa, aplanándolas con el rodillo y cortándolas con cuchillo. 

La verdad es que lo hice bastante a lo basto, je, je...Ni las líneas rectas, ni los bordes cortados...Pero es que no quería desperdiciar nada...teníamos que comer dos!  Ah, no olvidéis (se ve en la foto) enharinar moderadamente vuestras superficies y darle la vuelta de vez en cuando a la masa mientras la estáis estirando. Podéis hacer fetuccini, tallarines o incluso placas para lasaña. 

Hay que dejar preferiblemente secar la masa una media hora. Yo coloqué las tiras separadas en bandejas enharinadas; también puede usarse una rejilla para enfriar galletas, un colador grande alargado...



Si no tenéis tanta prisa como yo, extended vuestra masa algo más fina y no tendréis que prolongar tanto la cocción.

Bueno, y básicamente esto ya está. Después del secado (yo lo hice al aire libre) las tiras estarán semirrígidas y más fáciles de manejar para echarlas en agua hirviendo abundante y salada. La cocción, si habéis extendido la masa más fina, no deberá prolongarse más de tres o cuatro minutos. 


Es fundamental servir la pasta inmediatamente...Espero que probéis esta receta porque vale la pena. 

-Para el pesto vegano de acelgas- 3-4 comensales

INGREDIENTES

Una taza de semillas de girasol crudas. Probablemente no usaréis toda esta cantidad, pero ya veréis luego por qué yo utilicé tanto.

Media cebolla roja

Tres dientes de ajo

Media cucharadita de azúcar

Agua

Acelgas, en la cantidad que queráis...yo usé siete u ocho hojas no muy grandes de mi huerto urbano. 

Dos cucharadas de aceite de oliva virgen, en mi caso era aromatizado con tomate seco, romero y ajo.

Dos cucharadas de semillas de sésamo tostado

Dos cucharadas de levadura nutricional

Sal marina (la mía era aromatizada al limón)

PREPARACIÓN

Primero tostamos en una sartén en seco las semillas de girasol, vigilando y removiendo para que no se quemen. No hace falta que estén todas bien tostadas, sólo es para que desprendan su aroma. 



Con la cebolla y el ajo haremos un caramelizado: cortamos la cebolla por la mitad y luego a rodajas, las deshacemos en aros y cortamos los ajos en rodajitas. Ponemos opcionalmente algo de aceite en la sartén; si no podemos usar sólo agua. Yo usé dos cucharadas de aceite, donde sofreí lentamente la cebolla y el ajo hasta que la primera se ablandó. Luego añadí algo de agua (la podéis calentar si no queréis que os chisporrotee), el azúcar, sal y caldo vegetal en polvo, y dejé reducir y caramelizar todo a fuego lento. Éste fue el resultado:


A este fondo le añadimos las acelgas, junto con algo más de agua, y las hacemos sólo hasta que se pongan algo pachuchas.



Y ahora ya podemos sacar nuestra picadora o similar para hacer el pesto propiamente dicho. Veamos... incorporamos primero el contenido de la sartén:


El sésamo...



 Girasol....



Levadura nutricional y sal...


Y junto con una de las dos cucharadas de aceite, procesamos y probamos de sal. 



Añadimos más sal si es necesario, la otra cucharada de aceite y picamos más.



Mmmmm...esto ya está listo para pasarlo a un bol y servirlo con la pasta fresca recién hecha. No olvidéis servirlo con las semillas de girasol adicionales para espolvorear y el molinillo de pimenta.


Espero que os haya gustado y, como siempre digo, que lo probéis y hagáis vuestras variaciones.