viernes, 18 de agosto de 2017

PAN SIN GLUTEN CON QUINUA, GARBANZO Y SOJA

Este pan en forma de panecillos, que también podéis hacer en versión hogaza en un molde adecuado, tiene una miga compacta pero suave y un toque ácido que, si os gusta el pan de centeno, os atraerá. No tiene gluten, así que pueden tomarlo los celíacos y los que tienen intolerancia a este elemento.
Para hacerlo he utilizado el horno de turboconvección, pero por supuesto puede hacerse en horno convencional y sin duda también en panificadora.
El psyllium es un ingrediente importante; si podéis no lo omitáis. El preparado panificable que incluye la receta lo lleva ya, pero yo he añadido un poquito más para cuadrar la proporción con las harinas adicionales.



Bueno, vaya foto que he puesto... Es que no hice ninguna foto del pan sin cortar, sólo video...que podéis encontrar en mi canal de YouTube. Al final de la receta, el enlace

INGREDIENTES

1 taza (medida de 250ml) de preparado panificable sin gluten. Yo he utilizado el de Hacendado que lleva mayormente harinas de arroz y maíz.
1/4 de taza de harina de quinua
1/4 de taza de harina de garbanzo
1 cucharadita de psyllium
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de levadura de panadería liofilizada (la seca, no la fresca)
200ml (o algo menos, si no añadís psyllium) de leche de soja (la mía era casera, pero podéis usar cualquiera de las comerciales siempre que no venga endulzada).
Para adornar: semillas (yo utilicé calabaza, girasol y calabaza)

Con estas cantidades salen tres panes pequeños, casi tamaño bocadillo. Si queréis más, doblad las cantidades.

PREPARACIÓN

Es muy fácil y no necesita amasado. En un bol mediano incorporamos las harinas y las cucharaditas de sal, azúcar, psyllium y levadura seca. Mezclamos bien con una espátula. Añadimos gradualmente la leche de soja. Repartimos en los moldes elegidos (yo usé unos de silicona con tapa, pero los metálicos, engrasados y/o forrados, irán perfectos), espolvoreamos las semillas por la superficie apretádolas suavemente para que se fijen y dejamos levar una hora en un lugar cálido (por ejemplo, el horno bien cerrado).
Transcurrido ese tiempo, y sin sacar los moldes del horno, subimos la temperatura y horneamos 50 minutos o hasta que estén dorados y los bordes se separen del molde. La temperatura dependerá del tamaño de los panes y de las características de vuestro horno, y normalmente oscilará entre 160 y 180 grados centígrados.
Si se hace en el horno de turboconvección es conveniente darles 15 minutos adicionales de horneado boca abajo (todavía en los moldes) ya que, digan lo que digan, en este tipo de hornos la "suela" de los panes y pasteles no se hace bien si no recurrimos a este truco.
Y ya está. Os aconsejo que este pan, como todos los que llevan gluten, os lo comáis pronto o bien lo congeléis en porciones.


http://www.youtube.com/channel/UCKcDJjhrQB_IVCXcVgN2gwA


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sábado, 15 de abril de 2017

GALLETAS DE AVELLANA VEGANAS Y SIN GLUTEN

Inspiradas en una receta de Detoxinista que a su vez se inspira en una anterior, estas galletas han resultado ser deliciosas.Se pueden hacer "chiclosas" o crujientes...yo me he decantado por lo segundo.Las de Detoxinista son de almendra y sin ninguna harina; las mías de avellana y con adición de harina fina de maíz.



INGREDIENTES

1 taza de avellanas crudas molidas
1/4 de taza de jarabe de arce
2 cucharadas de aceite de coco orgánico
1 cucharadita de jengibre seco en polvo
Una punta de cucharita de sal

1 cucharada de azúcar de coco
3 cucharadas de harina fina de maíz

PREPARACIÓN

Mezclamos los 4 primeros ingredientes. El aceite de coco debe estar casi líquido por lo que quizás necesitemos acercarlo al fuego muy brevemente.Se formará una masa pastosa que haremos más sólida añadiendo la harina de maíz...Mejor incorporarla gradualmente por si basta menos o hace falta más.

Con cucharaditas de postre de masa vamos formando bolas y las colocamos en una bandeja preparada (engrasada o forrada). Con un tenedor que iremos mojando en agua las aplanaremos, con lo que nos quedarán con una bonita marca.

Las espolvoreamos con azúcar de coco y las horneamos a 200 grados, vigilándolas. Díez minutos son suficientes si no gustan tan tostadas como las mías. Eso sí, imprescindible dejarlas en la bandeja 10 minutos porque recién sacadas del horno están tan blandas que parecen de espuma.Pasado ese tiempo las colocamos en una rejilla para que se enfríen...aunque templaditas están riquísimas.





Os animo a hacerlas con diferentes tipos de frutos secos y aromas. La textura es insuperable.